Annie Ernaux

Annie Ernaux nacida en 1940, vivió su infancia y adolescencia en una pequeña ciudad, Yvetot, situada entre Rouen y Le Havre, en Normandía. Sus padres eran propietarios de un café-ultramarinos en un barrio de obreros. Se educó en la escuela privada católica de la ciudad. Después de unos meses de preparación para el oficio de maestra, se marcha a Inglaterra como «au pair», vuelve a Francia, se licencia en letras modernas en Rouen y comienza a escribir. Casada, madre de dos hijos, profesora agregada de Letras, vivía en Alta Saboya, en Annecy, cuando publicó en 1974 su primera novela, Les armoires vides (Los armarios vacíos). En este primer texto describe su ascensión cultural, responsable de la división entre ella y sus padres, y anuncia el inicio de una obra sociológica y feminista. En 1975, se mudó con su marido a la región parisiense, a una ciudad nueva, Cergy-Pontoise. Se divorció en 1982. Continúa ejerciendo como profesora mientras escribe. A partir de La place (El lugar) (1984), texto dedicado a su padre, que recibe el premio Renaudot, rompe definitivamente con la ficción y se compromete a una exploración de su experiencia vivida mientras busca nuevas formas de autobiografía. Así, el «yo» desaparece en beneficio del «nosotros» y del «uno» en Les années (Los años), publicado en 2008, narración, entre historia personal y memoria colectiva, de una generación.

Sus otras obras en Gallimard: Ce qu’ils disent ou rien (1977), La femme gelée (La mujer helada) (1981), Une femme (Una mujer) (1988), Passion simple (Pura pasión) 1992, Journal du dehors (1993), La honte (La verguenza) 1997, Je ne suis pas sortie de ma nuit (No he salido de mi noche) 1997, L’événement (El acontecimiento) 2000, La Vie extérieure (2000), Se perdre (Perderse) 2001, L’occupation (La ocupación) 2002, L’usage de la photo (El uso de la foto) 2005, Le vrai lieu (entretiens avec Michelle Porte) (2014), Mémoire de fille (Memoria de chica) 2016, la mayoría traducidas al castellano y editadas por Cabaret Voltaire y Tusquets.

Así mismo, ha publicado con otros sellos: en Seuil: Regarde les lumières mon amour (2014); en Nil-Laffont: L’autre fille (La otra hija) 2011 y en Stock: L’écriture comme un couteau (2003), entrevistas con Frédéric-Yves Jeanney.

 

ACTA DEL JURADO 2019 

Desde el Campidoglio de la ciudad de Roma, el jurado del Premio Formentor, constituido por Elide Pittarello, Marta Rebón, Antonio Colinas, Víctor Gómez Pin y su presidente, Basilio Baltasar, después de ponderar el trabajo literario de los autores propuestos como candidatos, reconoce la obra de la escritora francesa Annie Ernaux y le concede por unanimidad el Premio Formentor 2019.

La coherencia narrativa de Annie Ernaux, rigurosamente sostenida a lo largo de más de cuatro décadas, ha dado forma a la personalidad literaria de una vigorosa voz femenina. La autora está dotada con las excelentes cualidades de la observación y su mirada es un implacable ejercicio de veracidad que penetra los más íntimos recovecos de la conciencia y el reverso de unos acontecimientos aparentemente obvios.

Su aportación a la riqueza cultural de la lengua francesa reposa tanto en el uso eficaz del jargon y del franc parler, que da cuenta de los modos expresivos moldeados en la periferia de la cultura, como del lenguaje literario depositado en las grandes obras del pasado. La singular y sobria escritura de Annie Ernaux acoge los matices de una experiencia personal y colectiva que de otro modo se habrían perdido.

Renunciando a complacer las expectativas más apacibles de un lector acomodado, Annie Ernaux ha interpelado a la sociedad de su tiempo con una crudeza insólita y difícil de encontrar entre sus contemporáneos. Empecinadamente comprometida con una realidad que abarca todo lo que hay de desagradable en la existencia, Annie Ernaux da testimonio de las emociones y saberes más incómodos de la condición humana.

En la literatura de Ernaux, un estilo entrecortado y áspero se pone al servicio de una conmovedora y terrible franqueza: el lector encuentra en sus libros todo aquello que no se atrevía a pensar de sí mismo y de este modo se ve conducido hacia la irreparable redención del simulacro moral en el que permanece recluido.

La renuncia de Annie Ernaux a los recursos que hermosean las imposturas de orden familiar y social es una de las más notables contribuciones a la cultura literaria de nuestro tiempo. Con férrea voluntad desarma el modelo convencional del relato y prescinde de la lógica secuencial de los hechos para hacer de su propia vida el objeto de una descarnada investigación etnológica. Los libros de Ernaux se sitúan en la encrucijada de la literatura, las ciencias sociales y la documentación fotográfica para desbrozar la naturaleza de un yo atravesado por la cotidianeidad y sometido a la inconsolable pesadumbre de vivir. Ernaux desvela sin pudor la condición femenina, comparte con el lector la intimidad de la vergüenza y refleja con un estilo despojado la desordenada fragmentación de la vivencia contemporánea.

Sin dejar de acoger el entumecimiento que padecen los humillados y los ofendidos, sin ceder a la tentación ornamental de la egolatría mundana y oponiendo resistencia a la coacción de la fama, Ernaux ha firmado la admirable creación literaria a la que este jurado concede el Premio Formentor.

Roma, 6 de mayo de 2019