Ficha técnica

Título: Tratado de la infidelidad | Autor: Julián Herbert y León Plascencia Ñol | Editorial: Malpaso Páginas 182 | Formato: 12 x 21 cm  |  Encuadernación: Tapa dura  Precio: 17,5 euros |  Fecha: enero 2017

Tratado de la infidelidad

MALPASO

Esta colección de relatos va más allá de lo que propone su título. Nos sumerge en una investigación en torno a los límites del deseo, a cómo se vence la lealtad con uno mismo y se acaba por silenciar cualquier culpa o remordimiento. En este libro la infidelidad puede ser tormento o juego, motivo de dolor y a la vez de placer; pero siempre desde la óptica del humor más negro, negro azabache.

Tratado de la infidelidad está cargado de imágenes turbadoras, de escenas de sexo crudo y también de deseo sutil, de vida y de muerte, protagonizadas por personajes sórdidos y extraños o por otros presuntamente normales, pero que siempre parecen eludir la felicidad convencional. Es un libro que busca testigos además de lectores.

«Eso sí, Plascencia y Herbert no pierden el sentido del humor. Negro, por fuerza, para estar a la altura de las circunstancias. Cuando se enfrentan en serio a asuntos tan serios como el deseo y la infidelidad, no queda más que asomarse a aspectos sumamente sórdidos de los seres humanos.»Rodrigo Pinto

«Tratado sobre la infidelidad busca provocar a las buenas conciencias.» Sonia Ramírez, Cuadrivio

 

TARJETA POSTAL
CON EL TAJO AL FONDO

Una de mis varias muertes fue en Lisboa. En la Baixa. Hace años de eso. Es como una tarjeta postal, que nunca mandé, con el Tajo al fondo.

     Vi a Fernanda casi al llegar.

     Ella estaba sola y miraba el río.

     Luego me mostró a Raquel Peters, pero me adelanto. Eso fue antes de mi muerte.

    Bajé del tren en Santa Apolonia y de inmediato me persiguieron los hombres que querían llevarme a sus hoteles, o a los hoteles que les daban una comisión. Los rechacé amablemente.

     Hacía un frío terrible.

     Quería ver de nuevo a Fernanda.

     Me esperaba. Su marido, un arquitecto estadounidense, estaba en China trabajando en una compañía india. Se hablaban casi a diario por teléfono.

     Crucé la calle y ahí estaba ella. Abrigada. Miraba los barcos atracados.

     Nos abrazamos como si fuéramos unos desconocidos. 

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]