Ficha técnica

Título: Subversivo, mapa de estrategias de pensamiento crítico | Autores: Begoña Cacho y Rafael Manrique | Editorial: El Desvelo | Colección: Altoparlante   | Páginas: 248  | Formato: rústica | ISBN: 978-84-946820-2-5 | Precio: 20,00 euros  |  Fecha:  septiembre 2017 |

Subversivo

EL DESVELO

¿Y si se pudiera subvertir la realidad?, ¿cómo hacerlo? Es este un libro para el desarrollo del pensamiento subversivo. Lo que implica mirar por debajo, ampliar la visión de lo ya dado, descubrir que casi siempre existen opciones para vivir una vida diferente a la que el destino otorga. Se necesita la expansión de la capacidad de subversión para esta acción transformadora y crítica. Este texto colabora en producir los cambios y las decisiones, que permiten crear proyectos críticos que organicen y transformen la mente y la vida. Y, aunque se origine en una persona, solo tiene sentido como proyecto colectivo, como instrumento político.

Subversivo se centra en la descripción de los métodos operativos para proporcionar una forma efectiva de desarrollar la capacidad de pensar y actuar con ideas propias. Procedimientos y ejemplos de todo tipo que conducen por las diversas formas de establecer conexiones, hacer razonamientos poderosos, crear proyectos y gestionar complejidades. Todo ello conectado a través de un mapa de estrategias de pensamiento subversivo que facilite la orientación necesaria.

 

Un proyecto cartográfico

Hacer un mapa

Hacer un mapa. Esa ha sido nuestra tarea. Un mapa de la capacidad de la mente para suscitar pensamientos nuevos y subversivos. Una cartografía de los accidentes más importantes que configuran la libertad y creatividad de nuestras operaciones mentales. Nuestro objetivo es vincular unos conceptos abstractos, como son ese tipo de operaciones generadoras de pensamiento radical y subversivo, con un elemento material y físico, como es un mapa.

     Nos parecía interesante unir los fenómenos mentales, especulativos e inefables, pero reales y poderosos, con la pragmática y claridad que poseen los mapas: concretos, materiales, pero irreales. La mente existe, sea lo que sea que esto quiera decir; los mapas son solo abstracciones, pero enormemente útiles. Esta relación contradictoria y complementaria nos pareció fascinante. Mente y mapa podían estar en el mismo plano y articularse. Y, de hecho, así ha venido haciéndose desde la antigüedad en todas las culturas. Es posible, incluso, que algunas pinturas del paleolítico que no podemos comprender sean mapas. 

     La cartografía del pensamiento y de la mente ha interesado tanto al pensamiento científico como al mágico, tanto al sabio como al brujo. Siempre ha parecido una buena manera de acotar, estudiar, orientar, utilizar y manipular a los seres humanos. Los científicos, a partir de los siglos XVIII y XIX, empezaron a describir fenómenos mentales situándolos en una topografía cerebral. 

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