Ficha técnica

Título: Ser fiel a la historia. Conversaciones con Karen Blixen | Autor: Karen Blixen| Traducción: Cristina Riera Canalias | Editorial: Confluencias | Colección: Conversaciones | Formato: 10 x 17 cm | Encuadernación: Rústica | Páginas: 90 páginas | ISBN: 978-84-941691-0-6 |Precio: 9,00 euros 

Ser fiel a la historia. Conversaciones con Karen Blixen

EDITORIAL CONFLUENCIAS

La escritora danesa, quizá más conocida por su seudónimo Isak Dinesen, recuerda en esta colección de entrevistas realizadas en Dinamarca, Roma, París y Nueva York, su infancia, los primeros éxitos, los duros años que pasó en África… Lo hace desde la tranquilidad de ser una de las principales figuras literarias de su tiempo, una celebridad internacional que finge no dar importancia a los elogios que le dedica Ernest Hemingway, o que considera exagerada su candidatura al Premio Nobel mientras comparte veladas con Marilyn Monroe y Arthur Miller.

 

I
Concédanles doscientos años más de paz
Por Johs Jacobsen. Politiken, 3 de octubre de 1937

¿Qué le gustaría que le contase sobre mi libro? Lo único que sé es lo que ya está escrito. En cuanto a si merece la pena, le aconsejaría que lo leyese usted mismo. No tengo ninguna otra palabra ni ninguna otra idea que añadir: está todo escrito. ¡Y le aseguro que no ha sido tarea fácil!».

Allí sentada se encontraba la baronesa Blixen, tierna y frágil, acurrucada en un cálido sofá. Jamás resulta ser como uno la imagina. Presenta miles de facetas, pero al igual que en la novela de fantasía africana Ella de Rider Haggard, es en todo momento «la que debe ser obedecida». En su mano, se revela una nueva y misteriosa magia: es una mano revoltosa y llena de vida, con una fortaleza en los dedos digna de un virtuoso del violín; veloz como el rayo y con una precisión milimétrica.

No es ya Isak Dinesen, sino Karen Blixen. Se ha despojado de la máscara que ocultaba su nombre. ¿Qué le podría preguntar después de tan reveladora presentación? La baronesa encendió un cigarrillo y la llama amarilla se reflejó en sus ojos, de un marrón tan oscuro que apenas se podía distinguir.

Extraño, incluso increíble, podría resultar en ese instante que esta persona huraña y encogida hubiese sido propietaria de más de seis u ocho mil acres de tierra, hubiera estado a cargo de varios cientos de sirvientes africanos y que se hubiese dedicado a cultivar toneladas de café igual que un hombre hasta que las langostas y la caída de los precios la obligaron a abandonar su plantación en Kenia.

Extraño… mas, en el fondo, parte de la magia.

-¿Su libro trata sobre África?

-Es una narración verídica de mis experiencias en el continente. Viví en Kenia durante dieciocho años, los mejores de mi vida; por eso tiene tanto significado para mí y siento tanta añoranza. Aquí son muchas las puertas que se cierran para una persona que haya estado ausente una larga temporada. No estuve aquí durante la guerra y tampoco viví la penuria de la posguerra. Algo tan estremecedor como la Gran Guerra no se termina simplemente porque se haya firmado la paz. La mentalidad humana en su totalidad ha cambiado, pero allá donde yo me encontraba, a dos mil metros sobre el nivel del mar y justamente debajo del ecuador, no había guerras.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]