Ficha técnica

Título: Preparación para la próxima vida | Autor: Atticus Lish | Traducción:  Magdalena Palmer |  Editorial: Sexto Piso| Colección: Narrativa Sexto Piso | Año de publicación: septiembre 2016 |  ISBN: 978-84-16677-15-3 | Páginas: 520 | Formato: 15 x 23 | Precio: 24,50 euros   

Preparación para la próxima vida

SEXTO PISO

Zou Lei es una inmigrante ilegal musulmana de origen chino -de la etnia uigur- que ha entrado en Estados Unidos por la frontera mexicana y que, intentando abrirse camino, malvive aceptando trabajos precarios e inhumanos, con el miedo constante a que las autoridades la descubran y la expulsen del país.

Brad Skinner es un excombatiente de la guerra de Irak que vuelve a su país arrastrando consigo todos los demonios del conflicto. Es un hombre roto a quien el horror y la violencia han marcado profundamente, y cuyas graves secuelas lo incapacitan para llevar una vida normal y amoldarse a esa otra locura consensuada que llamamos sociedad.

Zou Lei y Skinner se conocerán en mitad de sus respectivos naufragios, en el corazón del caos urbano que amenaza con devorarlos y los condena a existir en los márgenes. Su amor será otra forma de la necesidad, el último clavo ardiendo. Una estrategia de resistencia. La promesa de un horizonte y de un sentido en mitad de la desorientación, el vacío y el desamparo, la posibilidad de ternura en un entorno inhóspito e implacable, pero también una desesperada huida hacia delante ante la inevitable cuenta atrás. Mientras Zou Lei, con sus limitadísimos recursos, intenta encontrar el modo de normalizar su situación en el país, Skinner, siempre a un paso de la locura, luchará para que las sombras que lo asedian no lo arrastren definitivamente. ¿Existe en este mundo un futuro para ambos?

Con esta primera novela descarnada y conmovedora, Atticus Lish, hijo del legendario editor y escritor Gordon Lish, sorprendió a propios y extraños. Sin buscar ni el consejo ni la ayuda de su reputado padre, el autor publicó Preparación para la próxima vida en Tyrant Books, una pequeña editorial independiente de Nueva York, y se convirtió en uno de los fenómenos literarios del año, ganando, entre otros muchos premios, el PEN Faulkner Award.

«Éste es un libro intenso con un centro de gravedad bajo, minúsculo. Sobre vidas prejuiciadas, apartamentos asquerosos, comida pésima, malas opciones. En su enmarañado núcleo, extraordinariamente, se encuentra probablemente la historia de amor más delicada y realista de esta década. Crece despacio en intensidad, como un rayo de sol dentro de una mina de antracita». The New York Times

«Preparación para la próxima vida, de Atticus Lish, es un debut sorprendente sobre un mundo tan grande que, a veces, no hay adonde ir; un mundo tan pequeño que, a veces, la gente que vive en él se pierde. Tiene la euforia épica e infinita que uno sólo espera encontrarse en un escritor tan poderoso como podría serlo Walt Whitman. Es una historia de amor, una historia de guerra, un relato sobre la ciudad de Nueva York en el que las calles, aunque familiares, se vuelven exóticas, misteriosas, ominosas, infames, magníficas. Partes de la novela se leen como poesía. Toda la novela avanza como un continuo sin aliento». The New York Review of Books 

«Gran parte de la ficción estadounidense se ha convertido en pura diversión, cínica y evasiva. Preparación para la próxima vida es el potente antídoto para estos despropósitos. Enormemente realista, con un solemne y poderoso lirismo, se trata de un libro muy, muy bueno». Joy Williams

«En su empeño por narrar los Estados Unidos desde abajo, Lish parece influenciado tanto como por Dickens como por modernistas estadounidenses de la talla de Ralph Ellison y John Dos Passos. Tiene un oído increíble para el lenguaje de la clase obrera de Nueva York, y muy buen ojo para esas situaciones que se repiten constantemente en los restaurantes de comida rápida, las bodegas y tiendas de zapatos, donde los empleados hastiados y mal pagados se encuentran con consumidores desilusionados y empobrecidos en el borde más peligroso del capitalismo estadounidense». The Guardian 

 

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Llegó desde Archer, Bridgeport, Nanuet; trabajaba en las inmediaciones de la i-95. Vestida con cazadora y pantalón vaqueros, con una bolsa de plástico, unas chanclas y un número de teléfono en la mano, esperó bajo un paso elevado, mareada, pues llevaba horas sin probar bocado.

      La recogieron en la autopista, junto a un sencillo cobertizo blanco con un cartel del Ejército y neumáticos colgados de los árboles. Paró un Caravan con un rey Mono en el salpicadero y ella se subió. Los hombres la llevaron a un motel y la dejaron en una habitación con seis mujeres de Fujian y un litro de refresco. Pasó la noche escuchando los camiones que llegaban y el rumor del aire acondicionado.

     Le dieron una camisa con una insignia y una visera que olía a grasa antigua. Todos le dijeron: Tienes que ser rápida porque jefe te vigila. Nadie hablaba el mismo dialecto, por lo que se comunicaban en inglés. El primer día de trabajo, sus gastadas zapatillas de deporte resbalaron en la grasa. Se le cayó un pedido, los fideos se desparramaron como gusanos y esa noche se acostó de cara a la pared, parpadeando, con la mandíbula apretada.

     Los estadounidenses aparcaban sus camionetas delante del restaurante y las dejaban chascando al sol. Entraban despacio y en silencio, vestidos con camisetas de tirantes y pañuelos en la cabeza. Se acodaban en la barra, señalaban la carta con un dedo grueso y decían: Este de aquí. Los negros llevaban en la mano lo que pensaban gastar, el fajo de billetes y las monedas.

      ¿Me llega para las alas de pollo? Pues ya me dirás qué puedo comer con esto. 

      Ella sabía decir okey. Cuando le señalaban un plato en la carta, lo entendía. En Nanuet siempre querían el bufet libre. Eso lo comprendía. Quiero más de eso. Okey. Sabía apresurarse para servir más rápido, trabajar porque tocaba, trabajar catorce horas diarias durante diez u once días seguidos hasta que llegaba el día para fumar, como lo llamaba el jefe, porque eso era mejor que rebuscar entre la basura en los arrozales, al sur del río.

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