Ficha técnica

Título: Pantallas de plata | Autor: Carlos Fuentes | Editorial: Alfaguara | Colección: Hispánica | Formato: 15×24 | Encuadernación: Rústica | Páginas: 208 | ISBN: 9788420417820 | Precio: 17,50 euros

Pantallas de plata

ALFAGUARA

Esta es la historia de una relación personal con el cine. Carlos Fuentes cuenta cómo fueron sus primeros acercamientos a las salas cinematográficas, de la mano de su padre, su consecuente deslumbramiento ante las imágenes en movimiento en la pantalla de plata, y su ulterior e incurable afición al cine.

El autor tuvo oportunidad de ver películas en un buen número de países a ambos lados del Atlántico, de conocer a grandes directores y célebres actores y actrices, de escribir guiones y ver llevadas al celuloide obras que él escribió, de ser jurado en festivales famosos e, incluso, de actuar.

De todo ello deriva una experiencia única que aquí narra en términos absolutamente confesionales y buena parte del tiempo en primera persona. Sus preferencias y gustos, sus obsesiones, su interpretación de obras, actitudes, tendencias, estilos: todo eso y más se encuentra escrito de manera más narrativa que ensayística.

Esta obra, tal y como la dejó escrita el autor, es un regalo para sus lectores, y en especial para aquellos que disfrutan del buen cine de todos los tiempos.Carlos Fuentes aúna cine y gran literatura en una obra inédita. Este conjunto de ensayos, en el que recorre desde el Hollywood clásico hasta el cine mexicano, está escrito con la prosa diáfana y convincente que preside toda su obra.

Fuentes realiza un homenaje personal a un mundo que adoró y con el que tuvo una relación estrecha no sólo como autor cuyas obras fueron adaptadas a la gran pantalla sino también como guionista y miembro del jurado de varios festivales internacionales.

«Por poco nazco en una sala de cine», confiesa Carlos Fuentes en Pantallas de plata. La trayectoria de Fuentes en la literatura y en la vida acusa la marca indeleble que le fueron dejando sus encuentros con la pantalla cinematográfica, las películas que le marcaron, los actores y actrices que hicieron del cine un arte mayúsculo, los directores que adoró y a los que conoció, el mundo detrás de las cámaras…

Primero de la mano de su padre, que fue un gran cinéfilo, y luego por cuenta propia, a lo largo de toda su vida, Fuentes llegó a ser un enamorado del séptimo arte. Este conjunto de ensayos es un viaje emotivo por los recuerdos, los sentimientos y las impresiones que le fueron produciendo sus visitas a las salas de cine y también, inevitablemente, un compendio de reflexiones sobre la magia y el significado profundo de tales experiencias, tanto a nivel personal como en la vida cultural de nuestras sociedades.

Pantallas de plata es un homenaje personal al cine que vivió de niño, al cine Balmori inaugurado en 1930, con una sala con casi dos mil localidades («la catedral sonora en la avenida del sonorense general» en la ciudad de México, recuerda) y también a su padre, que apuntaba en un cuaderno las películas que veía, la ficha técnica e incluso las calificaba: «Del cero de la maldad al cinco de la perfección, pasando por un mediocre dos, un aceptable tres y un muy buen cuatro».

Fuentes rememora el Hollywood clásico, a los actores, actrices y directores que le conmovieron. No es una historia convencional del cine sino un lienzo en el que el autor mexicano recuerda a las grandes estrellas, a los protagonistas y secundarios (él los llama «primarios») que han marcado el devenir del séptimo arte. Repasa la vida artística -y personal- de muchos de ellos y desliza su opinión sobre sus películas.

En estas páginas paseamos por el cine mudo de Charles Chaplin y Buster Keaton; las comedias de los hermanos Marx; el paso del cine mudo al sonoro y la «víctimas» que provocó esa transición; soñamos con estrellas como Cary Grant, Clark Gable, Bette Davis y Barbara Stanwyck, Joan Crawford y Claudette Colbert; recorremos los films ensoñadores de Fred Astaire y Ginger Rogers; el cine negro; los clásicos de la Metro; la obra de grandes directores como Rosselini, Fritz Lang o Frank Capra… sin olvidar el cine mexicano clásico.


La crítica ha dicho:

«La vasta obra de Fuentes como novelista, ensayista y dramaturgo y enseñante en las principales universidades de Europa, Estados Unidos e Hispanoamérica, hacen de él, juntamente con el fallecido Juan Rulfo, los dos polos de la narrativa mexicana e iberoamericana contemporánea.»  Augusto Roa Bastos

«Admiro esa incesante energía de invención que tiene para buscar cada vez un nuevo camino para decir lo que todo escritor tiene que decir, que son dos o tres cosas pero que constituyen su razón de existir.»  Álvaro Mutis

«A lo largo de toda su carrera literaria Carlos Fuentes llevó adelante la vasta tarea de hacer de la invención un instrumento aleccionador de la historia, o al revés, en ese constante juego de espejos que fue su escritura.» Sergio Ramírez, El País

«Carlos Fuentes ha abierto frentes, ha contribuido al progreso del arte de narrar y ha dado voz al compromiso con los semejantes.» Santos Sanz Villanueva, El Mundo

«El mejor autor del mundo. El más grande intérprete de Hispanoamérica.»  J. J. Armas Marcelo, ABC Cultural

1. Vamos al cine

Sentado solo junto a la ventana esta mañana de septiembre (amable espectador, mi semejante, mi hermano), hojeando un periódico que no quieres leer, pensando en tus familiares que lloraban la muerte de Obregón, admitiendo la sagacidad de Calles, que había disfrazado su ambición personal con todo un aparato institucional, pensando en la fugaz ilusión de una república de filósofos y oradores, austera y divertida a un tiempo, presidida por un escritor sensual y corajudo, preferiste leer la crónica menuda de la ciudad, lo que los franceses llaman, acertadamente, la pequeña historia.

Sepan cuántos…: una estúpida broma que tuvo fatal epílogo se registró en un expendio de gasolina de la colonia Industrial. Juan Martínez impregnó de gasolina una estopa y humedeció los pies de José Rodríguez. En seguida le prendió fuego con un cerillo, todo esto mientras la víctima dormía. Verdaderos alaridos de dolor lanzó la víctima involuntaria del tormento de Cuauhtémoc.

Tu mirada violentada busca rápidamente noticias más amables en las que la pequeña historia no repita en miniatura las fechorías de la gran historia: Ítem: ante las autoridades de Contreras han acudido los deudos de Mariano Camacho, vecino del pueblo de San Nicolás, para denunciar a una mujer que tiene en toda la región fama de bruja y la cual proporcionó a un amante desdeñado un brebaje que fue tomado por el mencionado señor Camacho, produciéndole efectos de locura furiosa.

También esta noticia te produce una sensación de acoso y de fatiga. Los anunciantes, sin embargo, han pensado en ti:
DEFIÉNDASE A SÍ MISMO, te dicen: TOME FITINA «CIBA». Poderoso reconstituyente de fósforo asimilable. ATAQUE EL MAL EN SU PROPIA RAÍZ. REUMATISMO Y GOTA son enfermedades que no hay por qué sufrirlas desde que existe el ATOPHAN. Una prueba le convencerá. DESPUÉS DEL VERMÍFUGO: Cuando el médico receta un vermífugo para las lombrices, por lo general recomienda que se tome una purga después: laxol es ideal porque es aceite purísimo de ricino. Y sin embargo, LAXOL, a causa de su combinación con esencias aromáticas, es grato al paladar y carece de sabor y color repulsivos. Hasta los niños lo toman sin refunfuñar.

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