Ficha técnica

Título: Pandemonio | Autor: Francis Picabia   | Traducción:  Paula Cifuentes | Edición: Luc-Henri Mercié  | Editorial: Malpaso | Formato: Tapa dura  | Medidas: 14 X 21 cm | Páginas: 144 | ISBN:  978-84-15996-91-0978-84-15996-91-0 | Precio: 17,50 euros

Pandemonio

MALPASO

Francis Picabia era un artista inconformista que despotricaba del arte y los artistas. Prueba de ello es Pandemonio, su única novela y muy probablemente la única novela dadaísta. Un pequeño clásico universal de 1924 (año en que se publica el primer manifiesto surrealista) en donde el autor expone sus ideas y recrea la escena intelectual de principios de siglo XX para sacar de sus casillas (a golpes de paradoja) a sus colegas vanguardistas.

Un ruidoso desfile de famosos, excéntricos y personajes oscuros justifican el título de esta obra. En ella Picabia escribe sobre sus cenas con amantes, sus noches en cabarés o en los casinos de Montecarlo, sobre visitas a exposiciones, fumaderos de opio, carreras de coches, desayunos de negocios o sesiones de espiritismo dejando caer sus incontenibles opiniones a diestro y siniestro.

Esta novela propone un arte de vivir y puede leerse como el antimanifiesto por excelencia. Ante el rigor dogmático de Breton, Picabia postula un desparpajo que es la afirmación de su libertad. Ante el surrealismo, Pandemonio representa el honor del dadaísmo, al menos el de Picabia: francotirador impenitente y personaje imposible de clasificar.

Pandemonio es una obra fundamental para conocer un período (y unas maneras) cuyos ecos siguen resonando en nuestros días; debería formar parte de las lecturas fundamentales de todos aquellos que se interesen por la modernidad, las vanguardias y los movimientos de la Europa de entreguerras.  

Introducción

Para Germaine Everling

La prehistoria de este texto comienza en Cannes, en casa de Germaine Everling, en julio de 1971. Nos habíamos propuesto reunir la correspondencia de Picabia para publicarla. Germaine se dedicó a ordenar sus archivos con un fervor extraordinario: allí había cincuenta años de papeles caóticamente acumulados en carpetas, cajas y archivadores. Cuando íbamos a dar por finalizada la búsqueda llamaron mi atención unos papeles mecanografiados con tinta violeta sobre papel ya amarillento que el azar había dispersado en varios archivadores. Instintivamente los aparté. Poco a poco, hoja a hoja, y casi milagrosamente, Pandemonio comenzó a cobrar forma. El texto original que reconstruimos consta de 140 páginas; sólo faltan cuatro (14, 15, 26 y 27). En las veintinueve primeras hay tachones y cambios del propio Picabia. Desde la 30 hasta el final, el texto fue revisado y corregido por la propia Germaine Everling. En la portada había una nota: «Francis Picabia, Pandemonio, con prefacio de Louis Aragon y un retrato del autor por Man Ray, 1924».

     Tuvimos la buena suerte de encontrar ese retrato clavado a una pared entre cientos de fotografías. Es una instantánea de nuestro autor al volante de uno de sus coches. Tiene una dedicatoria: «A Francis Picabia con velocidad, Man Ray, 1924». Este furor vital, el deseo de atravesar la vida a cien por hora, da perfectamente el tono del libro. Encontramos a Francis Picabia en su salsa.

     Sin embargo, ni rastro del prefacio escrito por Aragon. Germaine tampoco lo recordaba. Así que se lo comenté al poeta y éste me respondió el 10 de marzo de 1973: «Me entero por usted que debía escribir el prefacio de Pandemonio de Francis Picabia… Todo me parece más bien una fantasía muy singular de Picabia, ya que él y yo no estábamos entonces en muy buenos términos (por su parte, de hecho). Así pues, nunca escribí ese prefacio porque nuncamelo pidió».

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]