Ficha técnica

Título: Mi maravillosa librería   | Autora: Petra Hartlieb | Traducción: Manolo Laguillo  | Editorial: Periférica  | Páginas: 240 |  ISBN: 978-84-16291-21-2 | Precio: 18,90 euros 

Mi maravillosa librería

PERIFÉRICA

«Hemos comprado una librería. En Viena. Escribimos un email con unas cifras, ofreciendo una cantidad que no teníamos, y al cabo de unas semanas lle­gó la respuesta: acaba usted de comprar una librería… Hemos pujado con un dinero que no tenemos, y por una librería que está en una ciudad donde no vivimos. Y la hemos conseguido. ¿Y ahora qué? Pues ahora tenemos que apechugar con el asunto.»

Petra Hartlieb tiene ahora una gran familia, un perro y una librería. Diez años atrás, estando de vacaciones en Viena, su ciudad de origen, supo de una bonita librería de barrio que cerraba sus puertas y estaba a la venta. Lo que en principio se planteó como una especie de broma (¿por qué no la compramos nosotros?), provocó en pocas semanas un cambio radical de vida, de ciudad y de oficio. Pero no fue fácil, tuvo que luchar contra un sinfín de contratiempos; no estaba preparada para convertirse en empresaria, y tampoco lo estaba para ser al mismo tiempo librera, esposa y madre.Este libro cuenta la historia de un desafío: cómo conseguir que una librería pequeña, tradicional y de barrio se convierta en el núcleo indispensable de la vida en comunidad de una ciudad europea en el siglo XXI.

Una estupenda historia sobre cómo conseguir aquello que amamos. Una historia llena de divertidas anécdotas y emociones sin fin, que logra, gracias a una escritura ágil, directa y muy empática, que todos seamos partícipes de las alegrías y los problemas de Petra. Es, además, una maravillosa descripción de la vida diaria de muchas librerías y en muchos países: un mundo en miniatura en el que, de algún modo, habitamos todos aquellos que amamos los libros.

«El tono agudo y divertido de Hartlieb hace de cada línea un gran deleite», Susanne Strobach, Wege.

«Un libro muy positivo que demuestra que todos debemos creer en nuestros sueños», Sebastian Fasthuber, Salzburger Nachrichten.

«Te pone de buen humor», Catrin Kahlweit, SZ.

 

PÁGINAS DEL LIBRO

     Son éstos los libros que le hacen olvidar a una que trabaja demasiado y que a cambio gana demasiado poco, pues no hay otro «producto» que sea más hermoso que éste. Vendemos historias. Y yo soy tan capaz de entusiasmarme con una buena novela de las supuestamente destinadas al gran público como con la llamada literatura seria: en ocasiones encuen­ tro que esas distinciones que se hacen en los países de lengua alemana son muy cansmas.

     Hay que jugar a las adivinanzas cada vez que se quiere averiguar el tipo de libro que una clienta desea, cuando entra en la tienda y dice:

     -Recomiéndeme un buen libro.

     ¿A qué se refiere en realidad? ¿Qué es para esta señora un buen libro, y cómo lo averiguo sin resultar ofensiva? ¿Qué le pregunto: con un cierto nivel de exigencia literaria o, más bien, entretenido? ¡Qué tontería! ¿Por qué algo que tenga un buen nivel literario no puede ser también entrete­nido? Pero está claro que es muy importante averiguarlo, pues hay li­bros que dejarían muy insatisfechas a ciertas personas. La cosa se vuelve aún más difícil cuando lo que quiere la gente es hacer un regalo. Hay quien entra en la librería igual que en una floristería  o una tienda de vinos, diciendo que quiere regalar un libro, pero sin la menor idea de cómo deba ser.

     -Un regalo para una señora que cumple cincuenta años.

     -¿Qué cosas le interesan a esa señora?

     Intento explicar a una clienta que es como si llegase a una tienda de ropa de cuatro plantas y, en la entrada de la planta baja, le dijese al segurata de la puerta: «Me gustaría algo de ropa». ¿Un abrigo de piel, unos calce­ tines, un sujetador, un traje de caballero, un bikini? Hay mucho para es­ coger, y no todo es intercambiable. Con los libros pasa lo mismo, y habría que intentar conocer, aunque sea de modo aproximado, el gusto de quien va a recibir el regalo.

     Hay libros que me parecen magníficos pero que me resultan muy difíci­les de explicar (es imposible contar de qué van). Lo intento  unas pocas veces, y a la segunda frase ya me doy cuenta de que la atención del oyente se va hacia otro lado, que sus ojos se han ido al siguiente libro, y a menudo  no sé bien a qué se debe. El libro está ahí delante, pues hay varios ejemplares apilados, lo he leído, me ha gustado mucho y he pe­dido a la editorial muchos ejemplares. Pero no puedo transmitirlo. Por suerte están los maravillosos clientes fijos, que ya tienen tanta confianza que a veces basta con que les digas: «Lléveselo. Es un libro estupendo».

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]