Ficha técnica

Título: Luis Buñuel, novela | Autor: Max Aub | Editorial: Cuadernos de VigíaPáginas: 608 | Formato: 16 x 23 cm | Encuadernación: Rústica con solapa | ISBN: 978-84-95430-47-2 | Precio: 45 €

Luis Buñuel, novela

CUADERNOS DE VIGÍA

Luis Buñuel, novela es la última gran obra que quedaba inédita de Max Aub. Una impresionante y singular biografía que descubre al verdadero cineasta hispano-mexicano. Un libro que nunca pudo ver la luz y que ahora aparece para deleite de todos, en el que su autor incluye un grandioso retrato de su generación y un afinadísimo y novedoso estudio de las vanguardias europeas de principios  del siglo XX. Un relato imprescindible para conocer la cultura de la época que vivieron estos dos grandes protagonistas de nuestro tiempo.

Acompaña a la edición un DVD con las grabaciones en audio que Max Aub hizo de las conversaciones  que entre ellos se  produjeron.

Largo pie para una fotografía de Luis Buñuel por las calles de México

A Buñuel le fascina lo ilógico, que no tiene verbo, lo absurdo, que tampoco disfruta de tal; lo que sí, que tampoco se puede declinar. Solo es o no es. No cuenta lo que se puede rechazar, rehusar, desechar, despedir, refutar, verbos regulares. Sí lo irracional, no lo arbitrario; la arbitrariedad, no lo inverosímil; la inverosimilitud, no lo imposible.

El despropósito, la enormidad, el desvarío, el delirio (ni la locura ni el devaneo), la burrada, no la necedad; la impertinencia mas no la extravagancia. Le encanta la insensatez, la incoherencia, la desconformidad, la ficción, el sueño, el esperpento, las apariciones; a veces, la patochada, el absurdo, la contradicción si es oposición, el contrasentido, las paradojas, el disparate, el desbarro. Delirar, no llevar pies ni cabeza; pero nunca hablar a tontas y a locas. Lo irracional, ante todo, por lo racional. Cierta brutalidad por lo que tiene de bestialidad. Lo irrazonable, lo disparatado (que no son lo mismo: lo disparatado puede ser razonable). Lo inconveniente para lo que se tiene burguesamente por ello. De allí su gusto por lo inmoral desde el ángulo de la buena educación y por la pornografía, así se llame erotismo por lo fino.

Prefiere los nombres a los verbos: ni disparatar, ni desbarrar, ni desvariar, ni soñar ni delirar sino lo sustantivo de los sustantivos: los disparates, los sueños, embutidos en la realidad más vulgar y cotidiana.

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