Los destinos del buen soldado Svejk durante la guerra mundial

ACANTILADO

¿Cómo llega un hombre cualquiera, modesto y desarrapado, a convertirse en héroe? Esta portentosa metamorfosis es la que se relata en Los destinos del buen soldado Švejk durante la guerra mundial, la historia de un checo dipsómano, logorreico y fullero, pero leal a su patria, que se alista en el ejército austro-húngaro en cuanto estalla la Primera Guerra Mundial. A pesar de haber sido oficialmente declarado «imbécil notorio», Švejk se convertirá ante los ojos del lector en un auténtico virtuoso, capaz de moverse como pez en el agua en la inmensa maraña burocrática del Ejército, en la que el resto de personajes pierden la razón y la compostura. Una parodia mordaz, subversiva e hilarante, que ya es un clásico de la literatura checa y de la literatura antibelicista de todos los tiempos.

«Si me preguntaran cuáles son las tres obras literarias del siglo XX que en mi opinión pasarán a formar parte de la literatura universal, yo diría que sin duda una de ellas es Los destinos del buen soldado Švejk». Bertolt Brecht

«Hasek me enseñó a preferir la vivencia al saber puro». Bohumil Hrabal

«Imprescindible. Nada escapa a su mirada divertida y feroz». El Cultural

«Como Quijote, Svejk forma parte del imaginario popular». Ada Castells, La Vanguardia

«Una obra maestra. Es algo así como releer Gargantúa y Pantagruel». Ernesto Ayala-DIP, El Correo Español

«Un libro fundamental (y fundacional) de la literatura centroeuropea y más allá. De él parte no solo la literatura checa, sino una manera de entender el mundo». Juan Jiménez García, Detour

«Hasek heredó de Rabelais, Cervantes, Sterne o Diderot el humor y una intención paródica o satírica con la que transmutó su experiencia durante la gran Guerra en una de las novelas más divertidas y deslumbrantes del siglo». Ignacio F. Garmendia, Mercurio

«Un relato antibelicista que dialoga con la gran literatura europea». Álex Matas, Ahora

«La mirada de Hasek es la risa de Kafka». Francisco R. Pastoriza, Faro de Vigo

«Nueva y brillante edición del clásico de Hasek. Fernando de Valenzuela riza el rizo de la excelencia». Héctor J. Porto, La Voz de Galicia

 

 

1. LA INTERVENCIÓN DEL BUEN
SOLDADO ŠVEJK EN LA GUERRA
MUNDIAL
 

    -Así que nos mataron a Fernando-le dijo la asistenta al señor Švejk, quien había abandonado años atrás el servicio militar después de haber sido calificado definitivamente como imbécil por una comisión médica castrense y vivía de la venta de perros, feos monstruos de sangre impura cuyo pedigrí falsificaba.

       Además de ese empleo, padecía de reuma y en aquel preciso momento se estaba frotando las rodillas con linimento.

       -¿Qué Fernando, señora müllerová?-preguntó Švejk sin dejar de masajearse las rodillas-. Conozco a dos Fernandos. Hay uno que trabaja de dependiente en la droguería de Pruša y que se bebió por equivocación una botella de no sé qué loción para el pelo, y también conozco a Fernando kokoška, que se dedica a recoger cacas de perro. en ninguno de los dos casos se pierde gran cosa.

        -¡Pero señor!, al archiduque Fernando, el de konopiště, ése tan gordo y tan religioso.

     -¡Vaya por dios, qué bueno!-exclamó Švejk-. ¿Y dónde le ocurrió semejante cosa al archiduque?

     -Se lo cargaron en sarajevo, señor, con un revólver, ¿sabe? iba en un automóvil con la archiduquesa.

     -Fíjese, señora müllerová, en automóvil. Claro, un señor como él puede permitírselo sin siquiera pensar en lo mal que puede terminar un viaje en automóvil. Y además en sarajevo, eso está en bosnia, señora müllerová. deben de haber sido los turcos. me da la impresión de que no debimos haberles quitado bosnia y Herzegovina. vaya, vaya, señora müllerová. así que el archiduque ya pasó a mejor vida. ¿sufrió mucho?