Ficha técnica

Título: Libro de familia | Autor: Patrick Modiano | Traducción: María Teresa Gallego Urrutia | Editorial: AnagramaColección: Panorama de Narrativas | Páginas: 208 | ISBN: 978-84-339-3546-5 | Precio: 10,99 euros

Libro de familia

ANAGRAMA

Todo arranca con un nacimiento: un padre contempla tras el cristal de la maternidad a su hija que duerme plácidamente. En la mano, ese padre sostiene el libro de familia para inscribirla en el registro civil. 

Ese libro de familia es el punto de partida de una indagación en el pasado en la que se entremezcla lo biográfico y lo novelesco. Una indagación en la que se suman recuerdos, documentos oficiales, viejas fotografías, testimonios de otras personas y lugares revisitados. Una indagación que, siguiendo un quebradizo hilo de Ariadna, permite aventurarse en busca de las señas de identidad de un ser humano y en los rastros de su familia.

Esta novela autobiográfica nos sumerge en el evanescente y melancólico universo Modiano. Y así, van apareciendo el acta del matrimonio de sus progenitores, en la que su padre, judío, figura con un nombre falso porque Francia estaba en plena Ocupación nazi; los inicios de la carrera cinematográfica de su madre a los dieciocho años en Amberes; el recuerdo de un viaje en tren con su padre, que vivía escondido para evitar las redadas; el instante en que saliendo de una librería en los años setenta el protagonista percibe de golpe que su juventud ha terminado; la búsqueda de su partida bautismal en Biarritz… Y también asoman por estas páginas edificios, calles, cines y cafés de París, la ciudad de Alejandría y una portentosa galería de personajes singulares, misteriosos, incluso fantasmagóricos, como aquella vieja estrella japonesa de Hollywood que vivía en el París ocupado…

Historias, peripecias, recuerdos que van envolviendo al lector en esta prodigiosa pesquisa sobre la identidad que se abre y se cierra con la hija recién nacida, a la que «nada le perturbaba el sueño. Todavía no tenía memoria».

«A menudo los personajes de Modiano tratan de encontrar la paz en el presente a través de un ajuste de cuentas con el pasado, sin que pasado y presente puedan separarse completamente. Los mecanismos del thriller llevan en muchas ocasiones a un descubrimiento existencial, aunque raramente conclusivo» (Leo Robson, New Statesman).

«Un escritor crepuscular que nos habla de los márgenes de la vida, de situaciones difusas. Modiano es como un paisaje envuelto en brumas contemplado por un miope que ha perdido sus gafas. Y esta mirada libera el imaginario. Uno puede proyectarse en su universo a la deriva. Sus novelas son como una estatua incompleta y es la imaginación del lector la que debe reconstruir lo que falta» (Hélène Müller, The Huffington Post).

«Una «autobiografía soñada»… El universo de Modiano es melódico y melancólico» (Claire Devarrieux, Libération).

«Patrick Modiano es un tesoro nacional de Francia desde hace décadas» (Henri Astier, The Times Literary Supplement).

I

      Estaba mirando a mi hija por la mampara de cristal. Dormía, apoyada en la mejilla izquierda, con la boca entreabierta. Tenía apenas dos días y se le notaban los movimientos de la respiración

      Yo tenía la frente pegada al cristal. Pocos centímetros me separaban de la cuna y no me habría extrañado que se columpiase en el aire, en estado de ingravidez. La rama de un plátano acariciaba la ventana con regularidad de abanico. Mi hija era la única ocupante de esa habitación blanca y azul celeste que se llamaba «Nursery Caroline Herrick». La enfermera había arrimado la cuna para pegarla a la mampara y que yo pudiera verla.

     No se movía. En la cara diminuta le flotaba una expresión beatífica. La rama seguía oscilando en silencio. Yo aplastaba la nariz contra el cristal y quedaba una mancha de vaho.

      Cuando volvió la enfermera, me enderecé en el acto. Eran casi las cinco de la tarde y no podía perder  ni un momento si quería llegar al ayuntamiento antes de que cerrasen el registro civil.

       Bajé las escaleras del hospital hojeando un cuadernito con tapas de cuero rojo, el «Libro de Familia». Sentía por ese nombre el mismo interés respetuoso que tengo por todos los documentos oficiales, diplomas, actas notariales, árboles genealógicos, catastros, pergaminos, pedigrís… En las dos hojas del principio aparecía el extracto de mi partida de matrimonio, con mi nombre y apellido, y los de mi mujer. Las líneas correspondientes a «hijo de…» estaban en blanco, para no entrar en los entresijos de mi estado civil.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]