Ficha técnica

Título: Las razones del libro. Futuro, presente y pasado | Autor: Robert DarntonTraducción: Roger García Lenberg | Editorial: Trama | Colección: Tipos Móviles | Género: Ensayo | ISBN: 978-84-92755-36-3 | Páginas: 208 | PVP: 22,00 € | Publicación: 7 de Octubre 2010

Las razones del libro

TRAMA EDITORIAL

Las razones del libro. Futuro, presente y pasado es un libro sobre los libros y una descarada apología del pasado, presente y futuro de la letra impresa. Su objetivo principal es plantear un debate sobre el lugar que deben ocupar los libros en el entorno digital.

«¿Qué tienen en común los libros tradicionales y los libros electrónicos? ¿Qué ventajas comparten las bibliotecas e Internet? Puede que en un plano abstracto estas preguntas parezcan carentes de sentido, pero inciden de manera muy real en las decisiones que toman cada día los agentes que actúan en la industria de las comunicaciones: gestores de páginas web, ingenieros informáticos, gestores financieros, abogados, editores, libreros e infinidad de lectores.»

 

El futuro de las bibliotecas
Robert Darnton
Escritor y director de la Biblioteca de la Universidad de Harvard, fundador del programa e-Gutenberg 

     ¿Cuál será el futuro de las bibliotecas y cómo nos podemos preparar para él? Ambas preguntas pueden parecer puramente académicas, de esa clase de preguntas que provocan un debate estéril entre profesores y no afectan en absoluto a la ciudadanía, pero no lo son. Apuntan al corazón de lo que todos los ciudadanos buscan diariamente: información y ayuda para encontrar, entre toda la información disponible, aquella que les es útil.

     Cuando quiero adivinar el futuro, suelo mirar al pasado. Existe, por ejemplo, una fantasía publicada en 1771 por Louis Sébastien Mercier dentro de su obra de carácter utópico titulada El año 2440, que tuvo un gran éxito. Mercier se queda dormido y despierta en el París de 2440, setecientos años después de la fecha de su nacimiento. Despierta en una sociedad ya libre de todos los males propios del Ancien régime. En el capítulo culminante del primer volumen de esta obra, Mercier relata su visita a la Biblioteca Nacional. Allí espera encontrar miles de espléndidos libros como los que había en la Bibliothèque du roi en tiempos de Louis XV. Sin embargo, para su gran sorpresa, sólo encuentra una modesta sala con cuatro pequeñas estanterías. Mercier pregunta qué ha sucedido con el enorme número de libros que debía haberse acumulado desde el siglo XVIII, además de la ingente cantidad de libros que ya existía entonces. «Los hemos quemado todos», le responde el bibliotecario: «50.000 diccionarios, 100.000 libros de poesía, 800.000 libros de derecho, 1,6 millones de libros de viajes y 1.000 millones de novelas». Una comisión de sabios los leyó todos, eliminó los que contenían falsedades y mentiras, y redujo las existencias a lo estrictamente esencial: unas pocas verdades y unos pocos preceptos morales universales que caben perfectamente en las cuatro estanterías.

     Mercier fue un activo defensor de la Ilustración y creía firmemente en la palabra impresa como fuerza motriz del progreso. Desde luego, no abogaba por la quema de libros. Pero en su fantasía plasmó una sensación ya presente en el siglo XVIII y que hoy en día se ha convertido en una obsesión: la sensación de estar desbordados por la cantidad de información disponible e indefensos ante el problema de cómo encontrar información útil y valiosa entre tantísima información efímera e inútil.

     Efectivamente, una biblioteca sin libros es una posible solución a este problema. En lugar de las cuatro estanterías del relato de Mercier, la biblioteca contendría ordenadores desde los que se accedería a unas bases de datos gigantescas. Los usuarios encontrarían lo que buscan sirviéndose de buscadores cuyo funcionamiento sería impecable gracias a los últimos avances en el desarrollo de algoritmos.

     ¿Les suena a fantasía? Ya está en construcción, aunque no lo llamen biblioteca. Se llama Google Book Search. Google está creando una base de datos con las copias digitalizadas de millones de libros provenientes de los fondos de varias docenas de bibliotecas. El resultado será una mega-biblioteca, mayor de lo que nadie haya imaginado jamás (salvo Jorge Luis Borges en su Biblioteca de Babel).

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]