Ficha técnica

Título: La transformación | Autor: Franz Kafka | Traducción: Luis Fernando Moreno Claros y Pilar Benito Olalla | Editorial: Atalanta | Colección: ARS BREVIS 107 | Tamaño: 14 x 22 | Encuadernación: Rústica | Páginas: 162 | ISBN: 978-84-946136-0-9 | Precio: 19 euros

La transformación

ATALANTA

Kafka es, junto con Joyce y Proust, uno de los grandes renovadores de la narrativa de principios del siglo XX. En el célebre comienzo de La transformación, publicada en 1915 y también conocida como La metamorfosis, el viajante de comercio Gregor Samsa se despierta una mañana convertido en un monstruoso insecto. Con la inserción de este elemento fantástico y de un narrador subjetivo en estilo indirecto libre, Kafka retrata en forma de parábola tragicómica el lento proceso de introspección y descomposición del protagonista.

La voz perpleja y estrechamente autobiográfica de Kafka se erige como profética en el período de entreguerras. Desde la subjetividad y bajo el dictado de una lógica deformada, retrata al individuo y su interioridad en el contexto de un mundo alienado y hostil regido por fuerzas irracionales que lo subyugan. La transformación, claro exponente del expresionismo literario, y en ese sentido afín a la obra pictórica de Egon Schiele o a las composiciones atonales de Schönberg, recoge también los frutos de las nuevas corrientes del pensamiento contemporáneo para mostrar en clave simbólica los efectos de una sociedad cada vez más deshumanizada.

Esta nueva traducción de Luis Fernando Moreno Claros y Pilar Benito Olalla, muy ajustada al original y notablemente enriquecida por un extenso prólogo, un posfacio, una cronología y una bibliografía, ofrece en su conjunto un perfil completo de esta obra genial, al situarla dentro del contexto de la vida de su autor.

Opiniones:

«Kafka consiguió hacer su obra tan increíblemente seductora que sus historias atrapan al lector aunque al principio no entienda la verdad que contienen. La singularidad de Kafka consiste en el modo en que logra que el lector se deje llevar por una fascinación incierta y vaga, asociada con el recuerdo meridianamente claro de ciertas imágenes y hechos aparentemente absurdos a primera vista, y que esa fascinación sea tan duradera y penetre tan hondo en la vida del lector, que algún día una experiencia cualquiera le revele de improviso el verdadero significado de la historia a la luz deslumbrante de la evidencia.» Hannah Arendt

«Muy fiel al texto original y, sobre todo, «muy Kafka». Así es la traducción de Luis Fernando Moreno y Pilar Benito del célebre relato del autor checo cuya nueva versión está enriquecida con un extenso prólogo, un posfacio y una cronología.» Ana Martínez Sanjurjo, EFE

«Esta nueva versión aporta algo que la diferencia de muchas otras; y me refiero a su fidelidad al texto alemán de Kafka.» Javier Hurtado

 

PRÓLOGO

Kafka y La transformación

Si hubiera que elegir un relato literario emblemático del siglo XX, el agraciado sería casi con seguridad Die Verwandlung (La transformación), de Franz Kafka, normalmente traducido al castellano con el título de La metamorfosis.

Pocas narraciones habrán sido tan admiradas y comentadas como esta que cuenta la rara historia del viajante de comercio Gregor Samsa, transformado en un bicho monstruoso. Algunas pinceladas sobre la vida y el singular carácter de su autor, así como de las circunstancias en las que se gestó esta célebre historia, servirán de introducción a su lectura y tal vez la hagan más provechosa.

Franz Kafka nació en Praga en 1883 y murió en un sanatorio de Kierling -localidad cercana a Viena- en 1924, a punto de cumplir los cuarenta y un años de edad, víctima de una tuberculosis de laringe. Sus restos descansan en el cementerio de Praga, la ciudad en la que residió casi hasta el final de sus días, siempre ligado de una manera u otra a la casa paterna. Hijo de una familia judía perteneciente a la minoría de habla alemana praguense, Kafka nunca escribió en checo, lengua que no llegó a dominar del todo; su idioma fue el alemán, un alemán pulcro y cuidado que era natural entre los germanófonos de Praga. Tampoco comulgó con los afanes nacionalistas checos; Kafka fue un súbdito judío del Imperio austrohúngaro hasta la disolución de éste en 1919; cuando se constituyó la nueva República Checoslovaca, al terminar la Primera Guerra Mundial, la recibió sin ningún entusiasmo y con escepticismo. El rechazo antisemita por parte de los checos que desde siempre cercó a la comunidad judía de Praga no disminuyó con la llegada de la nueva República; era una emoción más o menos velada con la que los Kafka tenían que convivir y que aprendieron a sobrellevar sin demasiados sobresaltos. Hoy suena paradójico que, para los checos de entonces, «alemán» y «judío» fuesen prácticamente sinónimos. Kafka siempre fue para los praguenses de origen checo un «judío alemán».

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