Ficha técnica

Título: Histopía   | Autor: David Means | Traducción: Jon Bilbao |  Prólogo: Rodrigo Fresán |  Editorial: Sexto Piso| Colección: Narrativa Sexto Piso | Año de publicación: marzo 2017 |  ISBN: 978-84-16677-37-5 |  Páginas: 368 | Formato: 15 x 23 | Precio: 22,90 euros

Histopía

SEXTO PISO

Eugene Allen es un joven excombatiente de la guerra de Vietnam que, de regreso a los Estados Unidos, escribe una magistral novela titulada Histopía, para acto seguido suicidarse. Sus amigos y familiares ofrecen testimonios para recomponer cual rompecabezas la fugaz vida de Allen, cuyo principal legado es ese texto donde ofrece su particular visión de los desgarros que la guerra ha producido en la sociedad norteamericana: en el retorcido mundo de Histopía, en la década de los setenta, John F. Kennedy no ha muerto, sino que aún es presidente tras haber sobrevivido a seis intentos de asesinato, y el gobierno ha creado una misteriosa agencia llamada Psych Corps. El objetivo de esta agencia es preservar la salud mental de los veteranos a través de una técnica llamada «plegado», que suprime todos los recuerdos traumáticos, a menos que quien se ha sometido a ella se bañe en agua extremadamente fría, o experimente un orgasmo sensacional. En ese marco, los agentes Singleton y Wendy se dan a la tarea de cazar a Rake -un caso fallido del «plegado» que va sembrando el caos por las llanuras de Michigan-, mientras viven una historia de amor tórrido, aderezada con drogas alucinógenas y una buena dosis de paranoia.

En su primera novela, el aclamado cuentista David Means despliega una imaginación que distorsiona la realidad de una manera tan descabellada como verosímil, a la altura de grandes exponentes del género como Don DeLillo o David Foster Wallace. En su delirante Histopía, la muerte y la violencia son expuestas en toda su crudeza como elementos constitutivos de la sociedad y la historia estadounidenses.

«Histopía es una novela apasionante, osada, enormemente entretenida y también inesperadamente divertida. David Means es un autor afortunado y brillante: un hombre en plena posesión de una visión». Richard Ford

 

NOTA DEL EDITOR

Algunos hechos históricos se han modificado para ajustarlos al universo de ficción de Eugene Allen. Los incendios descritos en su texto consumieron la mayor parte de Detroit y algunas zonas de Flint, y se propagaron hacia el norte del estado, pero, por supuesto, no lo arrasaron de arriba abajo. Ciertos detalles del séptimo intento de asesinato contra John F. Kennedy, conocido ahora como el Asesinato Genuino, aparecen levemente alterados en la narración de Allen, donde el crimen tiene lugar una tarde de mediados de agosto en Galva, Illinois. Como es bien sabido, Kennedy fue asesinado un mes más tarde, el 17 de septiembre, mientras circulaba en coche por la ciudad de Springfield, Illinois, en el transcurso de uno de sus estrechos baños de masas, en los que «dejaba su destino al capricho de la nación», como él mismo repetía con frecuencia en sus últimos discursos.

     Es un hecho que, para burlarse de los anteriores intentos de acabar con su vida, Kennedy se puso a sí mismo en peligro exponiéndose en público, y los historiadores continuarán debatiendo durante años la medida en que ese gesto redujo, o aumentó, el número de atentados contra su vida (seis), y si ayudó en algo a prolongar su vida terrenal a la vez que la política. Las montañas de ceniza -que seguían ardiendo sin llama mientras Allen trabajaba en su novela- sin duda eran visibles desde el apartamento situado en el número 22 de la calle Main, en Flint, donde Myron Singleton y Wendy Zapf tuvieron su primer y furtivo encuentro sexual. Pero la zona calcinada no concluía -como afirma Allen- en Bay City (que ardió durante tres años)  sino que se prolongaba por la región del pulgar.* Otro telón de fondo en la narración de Allen, el segundo gran boom de la madera que describe, sólo existió en su vívida imaginación. La mayor parte del norte de Michigan había sido reforestado y así continuó, con la excepción de unas pocas áreas afectadas por la epidemia de roya vesicular del pino blanco (e incluso en éstas, en la mayoría de los casos, la roya no mató los árboles sino que sólo dañó las ramas y rebajó el valor de la madera). El verdadero segundo gran boom de la madera (1975) no comenzó hasta poco después de que la novela estuviera concluida. Es bien cierto que hubo hombres como Hank (apellido desconocido) que se adentraban en los bosques del estado actuando como ojeadores; localizaban los árboles grandes y luego volvían por la noche (furtivamente) para talarlos. Es probable que Allen se inspirara en su vecino Ralph Sutton, un antiguo leñador que lo tomó bajo su protección y lo instruyó sobre los vericuetos de la tala furtiva, alcanzando a llevar al chico en algunas excursiones y a cortar árboles con él en parques de la localidad.

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