Ficha técnica

Título: Fuera de la ley. 20 cuentos policiales argentinos (1910-1940) | Autor: VVAA | Editorial: Adriana Hidalgo | Colección: La lengua  | Páginas 302 | ISBN 978-84-15851-57-8

Fuera de la ley. 20 cuentos policiales argentinos (1910-1940)

ADRIANA HIDALGO

Fuera de la ley. 20 cuentos policiales argentinos (1910-1940) reúna una amplia diversidad de relatos del género policial de los más variados autores, desde Roberto Arlt, Nicolás Olivari, Enrique Anderson Imbert, Conrado Nalé Roxlo y Alfonso Ferrari Amores hasta los comisarios Laurentino C. Mejías y Alberto Dellepiane, pasando por gran cantidad de autores de narraciones populares -publicados en las colecciones semanales de la época-, como Enrique Richard Lavalle, Eustaquio Pellicer, Aristides Rabello, o renombrados periodistas de comienzos de siglo como José Antonio «El Toba» Saldías. Así, esta antología se propone ofrecer un panorama abarcador de una período casi absolutamente desconocido de la literatura policial argentina, caracterizado por una proliferación de producciones y de diferentes modalidades de relatos policiales, que incluyen cuentos cercanos a la serie negra, policiales rurales y urbanos, narraciones cercanas a la crónica policial de los periódicos, policiales clásicos de enigma, anécdotas incluidas en memorias de comisarios, cuentos ostensiblemente paródicos y pastiches.

ROMÁN SETTON

LA LITERATURA POLICIAL ARGENTINA ENTRE 1910 y 1940

     Quizá el hecho más significativo para encuadrar las narraciones policiales argentinas entre 1910 y 1940 sea la multiplicación inaudita de las publicaciones, los lectores y los ritmos de lectura. Los periódicos y revistas culturales, semanales o quincenales, aumentaron en esos años de manera inusitada sus tiradas, y se multiplicó asimismo el número y la variedad de publicaciones. Surgió entonces una cantidad formidable de colecciones de novelas y obras de teatro de tiraje masivo. Entre estas encontramos La novela semanal, La novela universitaria, La novela humana, La novela porteña, Suplemento, La novela nacional, Argentores, Bambalinas, solamente por nombrar unas cuantas. La literatura de estas colecciones convive en aquella época con la que aparece en los diarios La Razón, La Prensa, El Mundo, Crítica, La Nación, Noticias Gráficas, así como con la que se publicaba desde fines del siglo XIX en las revistas misceláneas y culturales (Caras y Caretas, PBT, Nosotros, Sherlock Holmes, Gran Guiñol, El Hogar, Revista Multicolor de los Sábados). Esto dio origen por primera vez a una literatura verdaderamente masiva y popular, que convivió, por otra parte, con revistas y movimientos vanguardistas. Entre las posturas de ciertas vanguardias -que proclamaron el antimimetismo y la primacía de la metáfora; cultivaron el preciosismo y una postura aristocrática frente a la realidad circundante; anunciaron, una vez más, la autonomía del arte y recusaron la realidad cotidiana- y esta literatura popular y masiva, que buscó el entretenimiento e interpelar al habitante de las grandes ciudades con historias cercanas -temática, temporal o espacialmente- a su realidad no podía darse una coexistencia pacífica. Muchos fueron los que censuraron y persiguieron entonces a las publicaciones masivas, especialmente el consumo de las novelas de las colecciones semanales, que consideraban una esfera particular dentro del consumo de estupefacientes.

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