Ficha técnica

Título: Frutos extraños | Autor: Leila Guerriero  | Editorial: Alfaguara | Colección: Hispánica | Género: Periodismo literario | ISBN: 9788420403717| Páginas: 416 | Formato15 x 24 cm.| Encuadernación: RústicaPVP: 18,50 € | Publicación: 12 de Septiembre de 2012

Frutos extraños

ALFAGUARA

«El periodismo puede, y debe, echar mano de todos los recursos de la narrativa para crear un destilado, en lo posible, perfecto: la esencia de la esencia de la realidad.»

Frutos extraños es la primera antología que se publica en España de Leila Guerriero, para quien la crónica debe tener «la forma de la música, la lógica de un teorema, y la eficacia letal de un cuchillazo en la ingle». Este libro nos descubre la cara más sensible, vigorosa y palpitante de una profesión que atraviesa tiempos difíciles, y obra el milagro de hacernos creer de nuevo en el periodismo.

«Guerriero encuentra un género que incorpora herramientas del relato de ficción pero se atiene a las reglas de la investigación periodística. Es difícil no pensar en el antecedente de Truman Capote, desde la misma posición del autor, que parte de la gran ciudad a la localidad provinciana para escribir el crimen, moviéndose en un campo cargado de recelos y de laboriosas complicidades.» Babelia, El País

 

PÁGINAS DEL LIBRO

Me gusta ser mujer… y odio a las histéricas*

Latido, Argentina Septiembre de 2001

 

        Un día mi padre me llamó y me explicó lo de la semillita, acariciándome la cabeza como si me estuviera dando el pésame. Entendí esto: entendí que el hombre metía un brazo adentro de la mujer -no me pregunten por dónde- y que con los dedos -que en mi imaginación tomaban la forma de una tenaza que tenía mi abuelo Elías- plantaba una semilla. El procedimiento me pareció humillante y quirúrgico, pero enseguida vi que había solución:

       -Yo voy a hacer al revés, le voy a meter una semilla a un hombre.

       -No.

       -¿Por qué?

       -Porque no.

       «Porque sí» y «Porque no» eran dos respuestas con mucho rating en casa, pero después de esta explicación botánica, mi educación sexual tuvo todavía otro capítulo. Eran las cinco de la tarde de un año en el que tuve 7 años. Volvía a casa caminando con Paola, una compañera de colegio, y el grito llegó como un baldazo: dos varones de séptimo grado, desde la vereda opuesta. Paola se arreboló. Le pregunté qué quería decir lo que nos habían gritado, y me mintió que no sabía. Paré a tomar la leche en casa de mi abuela Any y disparé:

       -Abue, ¿qué quiere decir «las vamos a coger»?

       -Quiere decir que te quieren tocar. Es algo que te hacen los varones. Es muy feo.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]