Ficha técnica

Título: Estados débiles, Estados fuertes | Autor: Joel S. Migdal | Editorial: Fondo de Cultura Económica | Colección: Umbrales | Género: Ensayo | ISBN: 9786071605726 | Páginas: 191 | Formato:  11 x 17 cm.| Encuadernación: Rústica | PVP: 10,50 € | Publicación: 2011

Estados débiles, Estados fuertes

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

El enfoque Estado-sociedad que Migdal propone en esta selección de ensayos logra trastocar casi todo lo que sabemos sobre la política, el Estado, la corrupción, el desarrollo: difiere del tipo ideal weberiano, utilizado impensadamente en la academia, prensa y discurso cotidiano. Esta concepción teórica-metodológica -sustentada en las experiencias del autor en Israel y en sus estudios sobre el poder y el dominio en el llamado Tercer Mundo- ofrece nuevas perspectivas de análisis y puede ser una clave para comprender la insuficiencia del orden legal y la aparición del «Estado fallido».

Sucede con frecuencia que lo mejor, lo más original e interesante de lo que se escribe en otros idiomas, tarda en traducirse al español. O no se traduce nunca. Y desde luego sucede con lo mejor y lo más original que se ha escrito en las ciencias sociales de los últimos veinte o treinta años. Y eso hace que la discusión pública en los países de habla española termine dándose en los términos que eran habituales en el resto del mundo hace dos o tres décadas. La colección Umbrales tiene el propósito de comenzar a llenar esa laguna, y presentar en español una muestra significativa del trabajo de los académicos más notables de los últimos tiempos en antropología, sociología, ciencia política, historia, estudios culturales, o estudios de género. Dirigen esta nueva colección Fernando Escalante Gonzalbo y Claudio Lomnnitz.

«Un Estado es un hecho histórico, que sólo puede entenderse en la práctica y que tiene que estudiarse empíricamente. Joel Migdal se ha dedicado a eso los últimos treinta años, a estudiar el complicado sistema de interacción que forman funcionarios, políticos y caciques, y que configura eso que, sin mucho pensar, llamamos Estados. Señala un camino que vale la pena conocer: éste es sólo el umbral». Fernando Escalante Gonzalbo 

 

 PRÓLOGO

En las dos décadas alrededor del cambio de siglo, en la mitad del mundo nos tropezamos con el problema de la debilidad del Estado. Si se piensa un poco, no debería haber sorprendido a nadie, puesto que los Estados latinoamericanos, asiáticos, africanos, no habían sido nunca especialmente sólidos ni efi cientes. No era una novedad. No obstante, desde fines de los años setenta habíamos vivido bajo la ilusión de que el problema era, no un déficit, sino un exceso de Estado, que el problema era la presencia de un Estado desproporcionado, cuyo poder había que limitar, reducir y controlar.

     La democratización política y la liberalización económica eran parte del mismo proyecto, o eso parecí aentonces. El enemigo en todo caso era un Estado excesivo, autoritario, entrometido, que distorsionaba la economía y ahogaba la creatividad social. Y bien: en ambas cosas se tuvo buen éxito en casi todo el mundo a partir de los años ochenta; desaparecieron las dictaduras militares, se establecieron sistemas más o menos democráticos, se privatizaron las empresas públicas, se suprimieron barreras comerciales… Y en ambas cosas se fracasó también. Ni los sistemas democráticos produjeron gobiernos estables, legítimos, eficientes, responsables, ni la economía liberalizada produjo empleos de mejor calidad ni aumento en el poder adquisitivo de los salarios, ni siquiera crecimiento económico en muchos casos.

     Poco a poco, año tras año, en México lo mismo que en Perú o Nigeria, se ha ido generalizando la idea de que el problema de origen está en la debilidad del Estado que no consigue hacerse obedecer, que no puede imponer el orden legal, que rara vez obtiene los resultados que se propone con leyes, políticas, inversiones, reglas, incentivos. La idea del «Estado fallido», borrosa como es, define mejor que ninguna otra el clima de opinión en los primeros años del nuevo siglo.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]