Ficha técnica

  Título: El rey pálido | Autor: David Foster Wallace | Sello: Mondadori | Fecha publicación: 11/2011 | Formato: EPUB | ISBN: 9788439725565 | Idioma: español | Temática: Novela | Colección: Literatura Mondadori

El rey pálido

Mondadori 

La novela en la que David Foster Wallace estaba trabajando cuando murió.

Argumento

Un grupo de individuos llega a Peoria en 1985 dispuesto a ingresar en las filas del Centro Regional de Examen de la Agencia Tributaria de la ciudad. Tras superar unos cursos de orientación, formarán parte del complejo, laberíntico y abstruso engranaje recaudatorio del fisco americano. Entre los recién llegados con vistas a emprender una carrera como funcionarios se encuentra un hombre llamado David Foster Wallace. A medida que se sumerge en una rutina tan tediosa y repetitiva que los empleados reciben un entrenamiento para sobrevivir al aburrimiento, se adentra en la extraordinaria variedad de personalidades que siguen la extraña llamada de hacienda, justo en un momento en el que algunas fuerzas dentro de la Agencia Tributaria están planeando eliminar la poca humanidad que todavía le queda al trabajo.

 

UN PRODUCTO 100% DFW

En su estilo característico, lleno de acotaciones, notas al pie de página e interrupciones del autor en el hilo narrativo, DFW va desgranando la historia del organismo y los pormenores de cada departamento que lo componen, al tiempo que intercala disertaciones sobre la amenaza de caer en un tedio mortal o la posibilidad de trascenderlo, nos familiariza con el relato vital de varios personajes hasta llegar aquí, sin faltar un análisis de sus respectivas personalidades.

De cara a elaborar un brillante estudio sobre el aburrimiento y la felicidad, DFW va desmontando las mentiras comunes de la humanidad (el amor preprogramado de los padres vinculado al amor incondicional de Dios, el narcisismo visto a través de los horóscopos..), retrata a tipos detestables, enfermizos o colocados (el contorsionista, el bromista escatológico, la orgía anfetamínica..), observa tras lentes tridimensionales un espacio(el atasco de tráfico y la estructura de la sede de la agencia) o interpreta nuestro día a día bajo el prisma de lenguajes especializados (la familia como empresa con ánimo de lucro). Y, por supuesto, se apuntala el motor último de la ficción fosterwalleciana; interrogarse sobre los límites del lenguaje a la hora de traducir nuestros pensamientos, o cómo deshacer los nudos de símbolos para ir al sentido verdadero.

 

Su tercera ballena blanca

DFW sólo publicó en vida dos novelas, su ópera prima The Broom of the System (1987) y La broma infinita (1997), considerada por la revista Time entre las cien mejor escritas en lengua inglesa. De aquí que, desde el momento que se supo que el escritor trabajaba en una tercera, se levantara una enorme expectación. Sin embargo, DFW, que desde La broma infinita se había concentrado en los relatos, ensayos y artículos periodísticos, no tenía nada claro su futuro. «Hay escritores americanos que se consideran sólo novelistas. Yo hago todo tipo de cosas, sólo me falta talento para la poesía. Seguramente finalizaré esta novela, pero lo que no sé es si reunirá la calidad suficiente como para publicarla. Tiendo a empezar tres o cuatro proyectos por cada uno que ve la luz. Gran parte de lo que escribo acaba en una gran caja en mi oficina sin que nadie pueda acceder a ello». 

 

ALGUNAS PISTAS SOBRE EL REY PÁLIDO

«Desde 1997 Wallace estuvo trabajando en su tercera novela, que nunca acabó, y a la que se refería con el apodo de «The Long Thing» delante de su editor Michael Pietsch. Los borradores, encontrados por su mujer en el garaje tras su muerte, comprendían varios cientos de miles de palabras en las que se contaba la vida de un grupo de empleados de una agencia tributaria en Illinois y el modo en que afrontaban el tedio de su trabajo. El manuscrito parcial se expandía sobre las virtudes de una mente atenta y la capacidad de mantener la concentración. El libro sugería que, llevado con propiedad, el aburrimiento podía resultar un antídoto a nuestra dependencia del entretenimiento. Tal y como Wallace remarcó en 2005 durante su discurso de inauguración del curso lectivo del Kenyon College, la verdadera libertad «significa ser consciente y estar lo suficientemente enterado, de cara a escoger aquello a lo que prestar atención y escoger cómo construir significado a partir de las experiencias. Porque si no eres capaz de ejercitar este tipo de elección en tu vida adulta, estarás completamente paralizado». Por aquel entonces, Wallace estaba convencido del hecho que las contorsiones literarias por las que era conocido se habían convertido en un obstáculo para su mensaje (…).

Wallace estaba intentando escribir de otra manera, pero no tenía claro el camino. «Creo que no quería hacer los viejos trucos que sus lectores esperaban de él, si bien desconocía cuáles debían ser los nuevos» ha comentado Karen Green, su viuda. El problema trascendía el apartado de la técnica. Sin embargo, la principal preocupación de Wallace continuaba siendo cómo reflejar «aquellos factores humanos y mágicos que, pese a la oscuridad de los tiempos, todavía perviven y resplandecen». Y añadió «la ficción realmente buena puede contener una concepción del mundo tan oscura como desee, pero hallará la manera de iluminar las posibilidades para vivir y actuar como un ser humano bajo esas condiciones».

 

(Extraído del ensayo «The Unfinished» de D.T. Max, publicado por The New Yorker en marzo de 2009).

 

PREVIENDO LA OLA DE INDIGNACIÓN 

En la actual coyuntura de precariedad laboral El rey pálido aporta una visión deshumanizadora del trabajo que deviene de rabiosa actualidad. En una entrevista concedida en septiembre del año 2006 a una emisora de radio rusa y, más tarde, reproducida por The New York Review of Books, DFW realizaba estas declaraciones con las que se adelantó en un lustro a algunas de las recriminaciones de los indignados de medio planeta:

«En América y en una gran parte de la Europa Occidental tenemos un grave problema con el creciente poder, tanto político como cultural, que están concentrando las empresas. En mi país se necesitan unas sumas astronómicas de dinero para hacerse con un gran número de cargos políticos. Puesto que las empresas disponen de un capital infinitamente mayor que los particulares, llevan a cabo unas donaciones que desembocan en toda una serie de leyes favorecedoras de sus intereses, activándose un círculo vicioso. Las empresas son extrañas, pues están compuestas de personas y tienen el status legal de un individuo, pero carecen de una conciencia o de un alma propias de los seres humanos (…) Las empresas disponen de tanta influencia y control, y están haciendo tanto daño, que es evidente para todos que estamos abocándonos a un posible repliegue, a una suerte de reacción espasmódica contra esta situación».

 

David Foster Wallace era para muchos el novelista más importante de su generación. The Broom of the System (1986) significó su debut, y tres años más tarde publicó La niña del pelo raro (Literatura Mondadori, 2000), relatos con los que captó la atención de la crítica. Su siguiente obra fue la monumental y reconocida novela La broma infinita (Mondadori, 2009), considerada por la revista Time una de las cien mejores novelas en lengua inglesa. En esta colección hemos publicado también Entrevistas breves con hombres repulsivos (Literatura Mondadori, 2001), Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer (Literatura Mondadori, 2001), Extinción (Literatura Mondadori, 2005) y Hablemos de langostas (Literatura Mondadori, 2007). En septiembre de 2008, Wallace, que sufría una fuerte depresión, se suicidó en su casa de California cuando trabajaba en los detalles de El rey pálido, que verá la luz en España cuando se cumplen tres años del trágico suceso.

 

 

2

Desde el aeropuerto de Midway, Claude Sylvanshine tomó un vuelo de una tal Consolidated Thrust Regional Lines hasta Peoria, un aterrador aparato de treinta asientos con un piloto que tenía granos en el cogote y que en un momento dado estiró el brazo hacia atrás para cerrar una sucia cortina de tela que aislaba la carlinga, y cuyo servicio de bebidas consistía en una chica tambaleante que te daba frutos secos por lo bajo mientras tú engullías una Pepsi. El asiento con ventana de Sylvanshine estaba en la 8-algo, una hilera de emergencia, al lado de una señora mayor que tenía una barbilla parecida a un escroto y que pese a sus intensos forcejeos no podía abrir sus frutos secos. La ecuación crucial en contabilidad Activo = Pasivo + Patrimonio se puede disolver y reformular de todas las maneras posibles, desde Patrimonio = Activo – Pasivo hasta otras muchas. El aparato cabalgaba las corrientes ascendentes y descendentes como si fuera un bote en medio de una galerna. El único servicio que llegaba a Peoria era el regional, que venía o bien de Saint Louis o de los dos aeropuertos de Chicago. Sylvanshine tenía problemas de oído interno y no podía leer en los aviones, pero sí que se leyó la hoja plastificada del protocolo de emergencia, dos veces. Era casi todo ilustraciones; por razones legales, la línea aérea tenía que presuponer que el pasajero era analfabeto. Sin ser consciente de que lo estaba haciendo, Sylvanshine repitió mentalmente la palabra «analfabeto» varias docenas de veces, hasta que la palabra perdió todo significado y se convirtió en un simple sonido rítmico, provisto de cierto encanto pero desincronizado con el latido del f lujo de las hélices. Era algo que hacía cuando estaba estresado y quería evitar una incursión.

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