Ficha técnica

Título: El Perseguido | Autor: Daniel Guebel | Editorial: El Desvelo | Tamaño: 210 x 135 mm | Encuadernación: Rústica | Páginas: 198 | ISBN: 978-84-938663-5-8 | Precio: 20.90 euros

El Perseguido

EL DESVELO

La obra es una delirante y divertida reflexión sobre la identidad y la huida, precisamente a través de las peripecias de Leonardo Ferretti, un atractivo joven que es perseguido por las mujeres y los Aparatos de Inteligencia del Estado. Ferretti, disfrazado de empresario usurero, visita a un científico loco para conseguir una clonación de sí mismo con la excusa de escapar de sus innumerables amantes y sus deseos sexuales irrefrenables. La clonación deriva en experiencias disparatadas como un retiro a la vida indígena, un cambio de sexo que después es revertido, la vida debajo del agua en una ostra gigantesca, los celos de una mujer artista retirada para hacer su obra maestra, y más situaciones hilarantes. Conspirativa, excesiva y desquiciada, esta es una novela sobre la disolución de la identidad.

Un revolucionario disfrazado de empresario usurero visita a un científico loco para conseguir una clonación de sí mismo con la excusa de escapar de sus innumerables amantes y sus deseos sexuales irrefrenables. La clonación deriva en experiencias disparatadas como un retiro a la vida indígena, un cambio de sexo que después es revertido, la vida debajo del agua en una ostra gigantesca, los celos de una mujer artista retirada para hacer su obra maestra, y más situaciones hilarantes. Sexo, traición y política obligan a Leonardo Ferretti, un revolucionario que finge ser un donjuán, a acudir a un genetista para ser clonado. Ferretti quiere multiplicar sus imágenes para sobrevivir a la persecución de los Aparatos Ideológicos del Estado y sus Instrumentos de Terror.

De la obra ha escrito Patricia Sonoza, en el diario La Nación, de Buenos Aires:  «No es casual que en ‘El perseguido’ se hable de Arthur Rimbaud. Guarro e irreverente para con el poeta francés, el que lo nombra y lo cita es el doctor Hunico, un especialista en clonación humana, cuando Leonardo Ferreti solicita la asistencia del galeno, desesperado porque lo buscan los servicios de inteligencia. Arthur Rimbaud decía: ‘Yo es otro’, le explica Hunico. Y agrega: ‘¡Qué ilusión! Yo querría ser otro, pero no puedo’. La conversación define una temática, un tono, un procedimiento, porque la novela no hace más que expandir la famosa frase de Rimbaud y explorar sus posibilidades narrativas, creando para eso situaciones francamente desopilantes. Guebel, que aspira a ser un escritor legible, transforma su erudición en un juego y cruza sus saberes literarios, teóricos y filosóficos con fenómenos y preocupaciones actuales para escribir una novela que resulta una indagación en clave cómica sobre la problemática de la identidad, al tiempo que mira con distancia e ironía las luchas políticas de los años setenta, la pretensión de cambiar el mundo y la idea misma de revolución. […] Atravesada por la ironía y el humor, esta novela que destruye la ilusión de la identidad y de la revolución mediante la proliferación de situaciones que tienen el brillo fulgurante del dibujo animado requiere de lectores dispuestos a entregarse a esta deriva narrativa y a la engañosa liviandad con que se encaran algunos de los temas más candentes y complejos de estos tiempos.

[Comienzo del libro]

Así fue. Justo cuando venía escapando, Leonardo Ferretti leyó la revista Gente y se enteró: un argentino, el doctor Fabián Hunico, había inventado un método para reproducir en serie a la especie humana. Era una técnica basada en la partición de células, el aprovechamiento de genes, la fusión de protones, neutrones y priones… La noticia detuvo su viaje a la desaparición. Fue al consultorio-laboratorio del científico y como Hunico había liquidado su día de trabajo terminaron de copas en un bar. Al tercer whisky, Ferretti habló:

-Estoy harto de salir con muchas mujeres. Tengo un corralito de hembras, diez que forman mi harén. Soy un pájaro carpintero del sexo, ando martillando de acá para allá. Pero como no estoy enamorado de ninguna, cada vez que me toca el turno de atenderlas me digo: «Qué triste es esto, qué solo estoy». Penetrarlas es igual a meter la mano detrás del telón en el teatro de sombras tailandés. Algunas noches me hago el propósito de quedarme tranquilo en casa viendo televisión, pero entonces escucho las voces de sus pensamientos llamándome. «Leonardo, amor, amor». «Vení, soy toda tuya». «¿Cómo podés dejar de verme sabiendo lo que haríamos juntos si estuvieras acá?». Y el teléfono que suena a cualquier hora, y los golpes en la puerta por la madrugada. ¿Se imagina lo que es aguantar el lloriqueo de una, el histerismo de otra, la melancolía de la tercera, la ninfomanía de la cuarta (una bestia con un cuerpo fabuloso, fue Miss Bikini Balneario Mar Azul), las ganas de casarse de la quinta…?

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]