Ficha técnica

Título: El ministerio de la felicidad suprema | Autor: Arundhati Roy | Traducción: Cecilia Ceriani | Editorial: Anagrama | Colección: Panorama de NarrativasPáginas: 520 | ISBN: 978-84-339-7993-3 | Precio: 24,90 euros | Ebook: 9,99 euros

El ministerio de la felicidad suprema

ANAGRAMA

El ministerio de la felicidad suprema es la deslumbrante nueva novela de la mundialmente famosa autora de El dios de las pequeñas cosas. Nos embarca en un viaje íntimo de muchos años por el subcontinente indio, de los barrios masificados de la Vieja Delhi y las carreteras de la ciudad nueva a los montes y valles de Cachemira y más allá, donde la guerra es la paz y la paz es la guerra.

Es una dolorosa historia de amor y una contundente protesta, una historia contada entre susurros, a gritos, con lágrimas carentes de sentimentalismo y a veces con una risa amarga. Cada uno de sus personajes está imborrable, tiernamente retratado. Sus protagonistas son gente rota por el mundo en el que vive y luego rescatada, recompuesta por actos de amor, y por la esperanza.

La historia empieza con Anyum -que antes se llamaba Aftab- desenrollando una raída alfombra persa en un cementerio al que llama hogar. Nos encontramos con la extraña e inolvidable Tilo y los hombres que la amaron, incluido Musa, novio y exnovio, amante y examante: sus destinos están tan entrelazados lo estaban y estarán para siempre sus brazos. Conocemos al casero de Tilo, un antiguo pretendiente, en la actualidad oficial de inteligencia destinado en Kabul. Y conocemos a las dos Miss Yebin: la primera es una niña que nace en Srinagar y es enterrada en el atestado Cementerio de los Mártires; a la segunda la encuentran a medianoche, abandonada en la acera en el corazón de Nueva Delhi.

A medida que esta novela cautivadora y profundamente humana trenza estas vidas complejas, reinventa lo que una novela puede hacer y ser. El ministerio de la felicidad suprema demuestra en cada página las milagrosas dotes de Arundhati Roy como contadora de historias.

La crítica ha dicho:

«Contad con verla en todas las listas de candidatos a los premios de este año» (The Times).

«La segunda novela de Roy resulta tan extraordinaria como la primera» (Financial Times).

«Una novela que es una gran tormenta. Os impresionará por el fuego de su ira y la profundidad de su compasión» (The Washington Post).

«Ambiciosa, original e inolvidable» (Publishers Weekly).

«Ha valido la pena esperar. (…) Está claramente emparentada con Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. (…) Una línea argumental que se mueve con rapidez y trata las cuestiones más profundas con un humor elegante» (Kirkus Reviews).

«Sentida, poética, íntima, con generosas dosis de humor irónico… La intensidad de la escritura de Roy -lo mucho que le importa la gente- te impele a concentrarte. Esta es la novela que uno esperaba que Arundhati Roy escribiera sobre la India» (The Daily Telegraph).

«Una obra maestra… Roy se suma a Dickens, Naipaul, García Márquez y Rushdie en su compasión constante, su magia a la hora de contar historias y su agudo ingenio… Una epopeya fascinante, imaginativa y desgarradora» (Booklist).

 

 1. ¿ADÓNDE VAN A MORIR LOS PÁJAROS VIEJOS?

 

Ella vivía en el cementerio como si fuese un árbol más.

Al alba veía a los cuervos partir y a los murciélagos regresar.

Al anochecer, hacía lo contrario. Entre turno y turno, departía con los fantasmas de los buitres que vagaban por sus ramas más altas. Sentía la suave opresión de sus garras como un dolor en un miembro amputado. Llegó a la conclusión de que no eran tan infelices por haberse despedido y ausentado de la historia.

Nada más mudarse allí, soportó meses de crueldad gratuita como lo haría cualquier árbol, sin inmutarse. No se volvió para ver cuál era el niño que le había lanzado una piedra, no alargó el cuello para leer los insultos garabateados en su corteza. Cuando la gente se mofaba de ella (llamándola «payasa sin circo, reina sin palacio»), dejaba pasar el agravio entre sus ramas como si fuese una brisa y el susurro que esta levantaba entre las hojas era la música que le servía de bálsamo para aliviar su dolor.

Solo cuando Ziauddin, el imán ciego que una vez dirigiera los rezos de la Fatehpuri Masjid, se hizo amigo suyo y empezó a visitarla, el vecindario decidió que ya era hora de dejarla en paz.

Tiempo atrás un hombre que sabía inglés le dijo que su nombre escrito al revés (en inglés) era Maynu. En la versión inglesa de la historia de Laila y Maynu, Maynu se llamaba Romeo y Laila, Julieta. Aquello le pareció gracioso.
-¿Quieres decir que soy un khichdi de sus historias? – preguntó-. ¿Qué harán cuando descubran que en realidad Laila podría ser Maynu y que Romi era Juli?

 

 

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