Ficha técnica

Título: EL leve ruido del piso de arriba. Textos críticos sobre escritores contemporáneos | Autor: Frank Kermode | Editorial: UDP | Colección:  Indicios | Páginas: 196 | ISBN: 978-956-314-292-1 | Precio de Referencia: $16.000 /  us$32

El leve ruido del piso de arriba

UDP

Pocas veces se tiene ocasión de ver a un crítico de altos vuelos (un verdadero estudioso, un erudito, casi un sabio; comparable, por la amplitud de sus conocimientos y por la importancia y calidad de su trabajo, a críticos tan eminentes como George Steiner y Harold Bloom) «descender» al comentario de libros estrictamente contemporáneos -novedades editoriales, como quien dice. Pero esto es justamente lo que hace Frank Kermode en los artículos reunidos en este volumen, en su mayor parte reseñas publicadas en la prestigiosa London Review of Books, que él contribuyó a impulsar.

 

Con el bagaje que le procura su profundo conocimiento de la tradición, con la libertad de juicio que lo caracteriza, con su capacidad para elaborar, a partir de cualquiera de sus libros, una teoría de conjunto sobre la obra del escritor del que se ocupa, Kermode comenta aquí novelas más o menos recientes de autores como J. M. Coetzee, Kazuo Ishiguro, V. S. Naipaul, Don DeLillo, Ian McEwan, John Banville, John Updike, Philip Roth, Martin Amis, Thomas Pynchon y Salman Rushdie, que forman parte de la biblioteca de los lectores atentos a la actualidad literaria. El resultado es un ameno, utilísimo y clarificador vademécum de la más reciente narrativa anglosajona, al que sirven de contrapunto las incursiones en un puñado de «clásicos modernos» (Salinger, Beckett y Hemingway, entre otros) y en tres grandes poetas del siglo XX (Valéry, Auden y Stevens).

Kermode acierta a conciliar magistralmente los imperativos del reseñismo y del periodismo de divulgación con el rigor y la complejidad de la crítica más elevada, ayudando a distinguir ese «leve ruido del piso de arriba» que se deja oír durante la lectura de todo gran libro y en el que se reconocen los pasos con que se ha de abrir camino en la posteridad.

I

Para que nadie se lleve un sobresalto, empezaremos por la menos controvertible de las afirmaciones: Inglaterra es un país de tradiciones. Se trata de un gusto transversal que barniza la cultura popular (fiestas y canciones), la masiva (desde el Boxing Day a las regeneraciones del Doctor Who) y la más alta (con su poeta laureado o la cátedra de poesía de Oxford).

     Junto a los títulos oficiales, el gusto por la tradición en Inglaterra ha ido consolidando otros «cargos» o «posiciones» en el tablero cultural, que al no depender de la remuneración sino del talento pueden pasar décadas vacantes o desdoblados, pero en los que si abrimos el foco para evaluar su presencia en el mapa de los siglos apreciaremos una considerable continuidad. Mi favorito entre todos estos cargos sin entidad que los respalde es el del irlandés que aparece periódicamente para desordenar como un espectro de mal carácter el canon más sosegado que se desprendería de una literatura inglesa con sede exclusiva en Londres. Ahí están Swift, Wilde, Joyce, Beckett, Yeats… cediéndose el testigo sin demasiada ceremonia (y no me extrañaría que cuando se desvele de una vez el asunto de quién es el verdadero autor de las obras atribuidas a Shakespeare resulte ser un irlandés). Incluso es posible que diera para un ensayito desarrollar la sospecha de que cada periodo de las letras inglesas tiene al irlandés que merece o necesita. Pero perseguir este supuesto nos llevaría demasiado lejos, y corremos el riesgo de quedarnos estrábicos de tanto mirar de reojo al señor Kermode, a quien, por otro lado, nunca hemos perdido de vista.

     Otra de estas instituciones intermitentes y oficiosas de la literatura inglesa que se transmiten de talento en talento consiste en la irrupción periódica de un Atlas dispuesto a sostener sobre su espalda el peso de toda la tradición. No me refiero ni a las inteligencias críticas -a menudo más penetrantes y certeras- que despuntan en cada época, ni tampoco a los escritores fundacionales de una literatura (a lo Pushkin o a lo Lessing) que, ante el páramo con el que se encuentran, se multiplican para poner los cimientos de toda clase de formas literarias: unos cuentos por aquí, algo de verso libre, medio poema épico, una novela fundacional sobre las ilusiones perdidas… De lo que aquí se trata es más bien de una serie de sujetos decididos a reorganizar la tradición (¡toda!) como patrón orientativo a la hora de escribir y juzgar las obras del presente.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]