Ficha técnica

Título: El fin de los periódicos |  Editorial: Duomo | Colección: Nefelibata | Traducción: Juan Carlos Castillón y Verónica Puertollano | Páginas: 160 PVP: 16 euros | Publicación: octubre 2009 | ISBN: 978-84-92723-11-9

El fin de los periódicos

Editores

EDITORIAL DUOMO

 

La polémica sobre «el fin de los periódicos» no es nueva. Tiene lugar desde hace siglos, aunque ahora la devastadora crisis del sector, los retos tecnológicos y el auge de internet dibujan un escenario mucho más inquietante. La crisis actual de los medios impresos no es sólo el fin de un modelo de negocio: también obliga a replantear el papel que deben desempeñar los intermediarios en el «modelo de confianza» que ha funcionado durante todo el siglo XX y a trazar pautas que correspondan a los hábitos de los nuevos consumidores de noticias. ¿Cuán peligroso sería para la democracia que desaparecieran los periódicos de papel? ¿Es recomendable traspasar el modelo de lectura de noticias a una pantalla que, según algunos, promueve una lectura menos reflexiva? ¿Acaso la muerte de los periódicos equivale a una «muerte de las noticias»? Estos interrogantes son los que tratan de responder los siete autores convocados en este libro, un mapa del estado real del periodismo en la actualidad y del debate público que ello ha generado: Arcadi Espada, Jill Lepore, Philip Meyer, Eric Alterman, Jeff Jarvis, Bree Nordenson, Gary Kamiya y Paul Starr.  

 

 

A modo de introducción
La noticia posmoderna
por Arcadi Espada

I

Una gigantesca y universal explosión de metaperiodismo se ha producido en el último año. Es probable que en ningún otro momento de la historia el periodismo se haya convertido tanto en tema. Y no sólo en su propio tema. Los discursos económicos, políticos, tecnológicos, literarios y científicos también se han ocupado de la crisis del periodismo. Y es también probable que, como siempre que se produce una convulsión cultural de magnitudes semejantes, el periodismo se haya convertido en la excusa (en la percha, dicho sea en su argot de sastrería) para hablar de muchas otras cosas. He seguido esta discusión con pasión, casi con voracidad animal. Hace tiempo que me convencí de la imposibilidad de continuar practicando el oficio sin añadirle una preocupación constante por su making of. Los periodistas que escriben sin meditar sobre los modos de producción de la noticia (desde las cuestiones éticas hasta las puramente técnicas) han acabado por parecerme novelistas que en el siglo xxi practican el realismo ingenuo y escriben de un modo crédulo e indiferente. Hacer periodismo es hoy, también, informar sobre el propio periodismo. La ontológica modestia franciscana del oficio, esa pavana para un pollo muerto de que el periodista nunca es noticia, ha acabado revelándose como un mero modo de encubrimiento y elusión de las responsabilidades.

 

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]