Ficha técnica

Título: El cementerio de los reyes menores | Autor:  Zoran Malkoc | Traductores:  Luisa Fernanda Garrido Ramos y Tihomir Pistelek | Editorial: Rayo Verde | Ilustración: Dídac Gurguí   | Páginas: 224  | Colección: Rayos Globulares | ISBN: 978-84-944496-8-0 | Precio: 18,00 euros  |  Fecha:  febrero 2016 |

El cementerio de los reyes menores

RAYO VERDE

El tour de force narrativo de Zoran Malkoč, publicado después de haber ganado el Premio Ranko Marinković de narrativa breve en el año 2009 del periódico Večernji list, nos lleva a Eslavonia en los años de la guerra y la posguerra de Croacia, en unos espacios que podríamos llamar perdidos (nunca inexistentes) si no fuese porque quedan inscritos en el mapa de la prosa contemporánea croata gracias a los héroes de Malkoč: una forma particular de inscribir vencedores y vencidos.

Miembros del club de aficionados del Hajduk, bestias humanas, combatientes decepcionados y enanos que, como en un proyecto de estado secreto, eliminan las minas y transforman los rincones olvidados de Eslavonia en un paraíso turístico… Todos estos reyes menores de coronas oxidadas tienen el mérito de hacer que la excursión hacia el frágil castillo aéreo de la prosa de Malkoč se convierta en un viaje del que no queremos (ni podemos) volver.

La narrativa de Zoran Malkoč evoca a los espíritus de Babel, Dostoiesvki, Marinković, Bukowski… pero el tono de estos cuentos pertenecen sólo al autor y a los lectores.

Brutal, atroz, pero extrañamente bello, situado al margen de cualquier moda o tendencia, de una sinceridad que hace daño, El cementerio de los reyes menores es una de las mejores colecciones de cuentos publicadas desde los 90 hasta ahora.

«Advertencia: Los relatos de Zoran Malkocˇ muerden y pinchan, y a veces incluso hierven el mar helado que todos llevamos dentro. Su secreto para revivir la posguerra en Croacia es un humor desesperado y una piedad natural por sus personajes.» Jordi Puntí 

«Las historias son devastadoras, crueles, hermosas, incluyen todos los medios y tendencias, y son tan honestas que hieren. El cementerio de los reyes menores es una de las mejores colecciones de relatos publicadas desde los noventa.» Moderna Vremena

«Estas historias completamente locas pregonan su perfección, la belleza y la imaginación del lenguaje, el equilibrio entre ideas, diálogos y niveles narrativos; un estilo que parece anárquico, pero que en el fondo es, ya veréis, normal. El autor de estos relatos, Zoran Malkocˇ, no es un loco, como podría pensar el lector común tras una primera lectura de El cementerio de los reyes menores. No, Zoran Malkocˇ es un genio. » Davor Šišovic´, Glas Istre

«El cementerio de los reyes menores es un libro oscuro y complejo que no dejará indiferente a ninguno de sus lectores. Una prosa potente y cargada de emociones a menudo en el límite de lo digerible.» Vladimir Arsenic´, e-novine

 

PÁGINAS DEL LIBRO

Y pude haber sido el rey

A todos los miembros del Club de Amigos del Hajduk,
en particular a los forofos del Dinamo

Todos los otoños el Pastilla y yo hacíamos apuestas sobre quién la palmaría primero al invierno siguiente. En el juego participaban Dubinko, el Chino, el Muletas, el Cactus y la Pequeña Muerte Adormilada, que por lo demás vivía en un país encantado debajo de sus ojos cerrados. Éste era el círculo más estrecho de favoritos, amenazados por el invierno, y por las lesiones y enfermedades atroces que el alcohol, su dulce dueño, les enviaba implacablemente. Ninguno de ellos tenía más de cincuenta años, pero poseían un talento asombroso para morir. Sin embargo, en el círculo más amplio también estábamos Romeo, porque vivía peligrosamente durante las borracheras, el Pastilla y yo. El otoño anterior el Pastilla había apostado por sí mismo; sobrevivió al invierno, y en primavera por poco pierde la apuesta: se rompió la cadera, tres costillas y un brazo, pero salió adelante. Mis tiros iban por el Chino, pero fallé. Ese invierno la palmó Ser o, que sólo de vez en cuando pasaba por el club y en realidad no lo tomábamos en serio para nuestras quinielas. Lo habían molido a palos en Zagreb y lo habían dejado morir en el parque de Zrinjevac. 

     Yo había vuelto a apostar este año por el Chino.

     -¡Joder, tío, lo haces por enésima vez! -se rebeló el Pastilla.

     -Es la tercera. El reglamento dice que tenemos derecho a tres veces.

     -Yo no digo que vaya en contra del reglamento, pero tampoco es juego limpio. Parece que la tienes tomada con el jodido Chino.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]