Ficha técnica

Título: Contra el expolio de nuestras vidas | Autores: Daniel Bensaïd y Karl Marx | Traducción: Juan Manuel Spinelli  | Editorial: Errata Naturae | Colección: La muchacha de dos cabezas | Formato: 14 x 21,5 | Páginas: 160   |  ISBN: 978-84-15217-99-2 | Precio: 15,50 euros 

Contra el expolio de nuestras vidas

ERRATA NATURAE

En 1842, Karl Marx publica un ensayo lúcido y provocador, muy rara vez traducido al castellano y, sin embargo, de una actualidad pasmosa, pues aborda críticamente temas como el derecho a la soberanía energética, a los ingresos o medios mínimos que garantizan la existencia y a los bienes comunes. Su reflexión parte de las denuncias del supuesto «robo» de leña cometido por las clases más humildes: hombres y mujeres desposeídos que ni siquiera tienen con qué calentarse, y sobre los cuales, tras recoger ramajes caídos en los bosques, cae todo el peso de las nuevas leyes rehechas a la medida de los propietarios más ricos. A partir de esta circunstancia, Marx conduce su reflexión hacia las fronteras entre lo público y lo privado, así como hacia los límites del derecho a la propiedad privada: allí donde éste colisiona con el derecho a la existencia, al empleo o a la vivienda.

Más de siglo y medio después, la nueva oleada de privatizaciones que recorre el mundo y la progresiva reducción de derechos sociales históricamente adquiridos vuelven a poner sobre la mesa este tema que necesariamente nos implica a todos. Y sobre esta cuestión, precisamente, trata el excelente ensayo de Daniel Bensaïd -uno de los más destacados e influyentes pensadores franceses de las últimas décadas- que publicamos junto al texto de Marx. Así, Bensaïd desentraña las fuentes filosóficas y la evolución histórica del debate planteado por Marx, y analiza sus principales implicaciones actuales: la cuestión del derecho a la existencia y a la renta básica, el problema de la vivienda y los desahucios, el paso a manos privadas de los recursos hídricos, las patentes realizadas sobre organismos vivos, las polémicas sobre la propiedad intelectual, la privatización de la sanidad y la educación… En definitiva: Bensaïd lee a Marx, con inteligencia y alcance, orientando la controversia hacia la urgente necesidad de (re)construir en la Europa de nuestros días una verdadera economía política popular que se enfrente a la economía financiera de los mercados.

Nota de los editores

El artículo de Karl Marx a propósito de los «Debates sobre la ley relativa al robo de leña» se publicó en varias entregas en la Rheinische Zeitung entre el 25 de octubre y el 3 de noviembre de 1842. Eran tiempos de conflicto y agitación social. La sociedad civil renana había heredado de la Revolución y la presencia francesas una reforma jurídica centrada en la libre disposición de la propiedad privada y la igualdad abstracta de los sujetos de derecho, en total desacuerdo con las tradiciones feudales del derecho germánico. De este modo, una sociedad civil moderna había comenzado a emerger en conflicto con el viejo Estado prusiano. La pequeña burguesía intelectual se sentía más bien atraída por la vida política francesa, el difuso movimiento reivindicativo vinculado con la defensa de estas libertades, y contra la restauración del antiguo orden, seguía bajo la hegemonía de una burguesía industrial y comercial vuelta hacia Inglaterra. En su conjunto, esta burguesía liberal renana defendió ciertas conquistas de la Revolución que entendían como un progreso de los códigos jurídicos franceses: la reforma comunal o la extensión de las libertades públicas.

Por supuesto, el nuevo sistema renano desentonaba en el seno del imperio prusiano. Durante treinta y cinco años, el gobierno central se obstinó en reprimirlo mediante un sinfín de ataques oblicuos y reformas parciales, acompañados por una expansión de la burocracia administrativa prusiana destinada a entorpecer la aplicación de las nuevas ideas. Las medidas de censura contra la prensa, que condujeron en la primavera de 1843 al cierre de la Rheinische Zeitung, editada por Karl Marx, se inscribían también en esta ofensiva reaccionaria. Hasta 1848, esta renovación ju-rídica y social de carácter progresista fue causa de un pulso permanente entre el liberalismo renano y la monarquía prusiana. Y, sin embargo, nunca pudo escapar a una normalización burocrática progresiva que comenzó ya en 1815. El 6 de marzo de 1821 se derogó oficialmente el derecho francés y fue reemplazado por el derecho vigente en el resto del reino. En 1824, una orden del Gabinete ordenó la introducción del derecho prusiano en el procedimiento criminal. Ese mismo año, los castigos corporales fueron restablecidos en el régimen penitenciario. En 1826, una nueva orden satisfizo las demandas de la nobleza acerca de la reinstauración del derecho de primogenitura y puso radicalmente en tela de juicio el principio de igualdad civil que se pretendía instaurar. Huyendo de esta reacción, Heinrich Heine tomó el camino del exilio parisino en 1831. Karl Marx lo siguió doce años más tarde.

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