Ficha técnica

Título: Con los pies en el aire | Autor: Robert Graves | Traducción: José Jesús Fornieles Alférez | Editorial: Confluencias | Colección: Conversaciones | Páginas: 108 | Género: Ensayo | Formato: 10,5 x 17 Rústica | Materia: Biografía y temas reales | ISBN: 978-84-943298-3-8 | Precio: 12,00 euros

Con los pies en el aire

CONFLUENCIAS

Robert Graves (1895-1985), inglés, poeta novelista, crítico, estudioso de los clásicos, es una de las grandes figuras literarias del siglo veinte, y uno de los escritores más versátiles y originales. En estas entrevistas nos habla de sus orígenes en Oxford, de la locura de la Gran Guerra, de su huida a un pequeño pueblo de Mallorca: Deyá. Heterodoxo, sus interlocutores son de lo más variopintos: Virginia Woolf, Gina Lollobrigida o Jorge Luis Borges, escuchan y hablan con el autor de obras como, Yo, Claudio o Los mitos griegos.

Robert Graves Es un autor que, a través de sus obras y sus adaptaciones, es conocido y reconocido por muchos lectores. Su personalidad arrolladora ofrece atractivos para cualquier persona interesada en la cultura del siglo XX. Una ventana abierta hacia el mito, hacia la historia, hacia la religión

INTRODUCCIÓN

     Robert Graves nació en el seno de una familia victoriana estable e intelectualmente brillante. Su madre, Amy, procedía de una familia amante de las artes y la docencia que ayudó a Robert y protegió sus intereses -a menudo, incluso financieramente- durante toda su vida. Alfred Perceval Graves, su padre, fue un miembro activo de la Sociedad Literaria Irlandesa y alcanzó un considerable renombre con sus propios escritos, animando a Robert a que escribiera y publicara.

     A través de su padre, el joven Robert conoció a Lloyd George e, indirectamente, a T. E. Lawrence. La familia esperaba que Robert fuera directamente de la Public School a Oxford, para iniciar después una carrera académica, continuando y mejorando sus éxitos literarios. Así lo hubiera hecho si la Primera Guerra Mundial no hubiera revelado su inhumana realidad: sucias e innobles muertes en las trincheras, trozos de metralla que te arrancaban un miembro, gases que te asfixiaban, fatiga que destrozaba la esperanza y hundía la estabilidad personal, todo, mientras los beneficiarios de la guerra medraban.

La respuesta de Graves se visualiza fácilmente en el título de su autobiografía: Adiós a todo eso (1929), en la cual rechazaba todo lo que consideraba insustancial y carente de sinceridad, en especial el mundo victoriano de sus padres. No obstante, hay que señalar que en el tiempo transcurrido entre su ingreso en el cuerpo de Fusileros Reales de Gales, en 1914, y el momento en que redactó su autobiografía, se casó, fue padre de cuatro hijos, consiguió su licenciatura en Oxford y aceptó un puesto de enseñanza en Egipto. Estuvo estrechamente vinculado a Edward Marsh y a los poetas georgianos, publicando incluso en Georgian Poetry. Si bien los georgianos eran un grupo de jóvenes poetas que trataban de dar vigor a la poesía de su tiempo, la naturaleza de su poesía venía definida por la aceptación de los valores y gustos de las clases educadas. Graves también formó parte del grupo que rodeaba a T. E. Lawrence, el héroe que Inglaterra necesitaba tras la devastación de la guerra. En cualquier caso, Graves parecía tener una personalidad que no se adaptaba fácilmente a un modo de vida tradicional.

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