Ficha técnica

Título: Como amigo | Autor: Forrest Gander |  Traducción: Pura López-Colomé | Editorial: Sexto Piso | Colección:  Narrativa Sexto Piso | Género: Novela | ISBN: 978-84-15601-24-1 | Páginas: 136 | Formato:  15 x 23 cm. | PVP: 16,00 € | Publicación: 2013

Como amigo

SEXTO PISO

Les es uno de esos escasos seres extraordinarios en el sentido más amplio del término. Desde su accidentado nacimiento parece portador de un destino tan intenso como terrible. Lo mismo inspira fascinación por su gran belleza e inteligencia, que envidia entre sus más íntimos amigos, quienes disfrutan y padecen de manera constante su magnetismo. Como amigo narra su historia con el sur rural de Estados Unidos como melancólico trasfondo donde él mismo, su amigo y rival Clay, su esposa Cora y su amante Sarah se ven envueltos en una trama de amor y celos, en la que todo gira y confluye en torno a Les. El resultado es un libro hermoso y trágico a partes iguales, donde en cada página queda de manifiesto la vocación poética de Forrest Gander, quien sin duda ha escrito una pequeña obra maestra.

«Como amigo es un libro perturbador, inolvidable y encantado…, merece ser leído con detenimiento, como un secreto que se desvela o un tesoro que se descubre.» Jeanette Winterson, The New York Times Book Review

 

EL NACIMIENTO

¿Y dónde estará el padre biológico de la criatura que va a nacer? A varios estados de distancia. En un remolcador de Nueva Orleans, en violentas aguas del golfo. Tampoco es que vaya a remontarse río arriba de regreso, con la paga de cinco semanas en la bolsa y sus botas de piel de anaconda, con tal de mordisquearle la hermosa oreja a una muchacha, a sabiendas, sólo a medias y cada vez menos y menos, de que comprometería su carismática y odiosa condición con quién sabe qué triste persona capaz de entreabrir los labios, recibir su catarata de mentiras y tomarlo por quien no es, desde luego.

La madre de la muchacha encinta (niña, dirían algunos) pone su Biblia del Rey Jacobo en la silla de mimbre, junto a la puerta del segundo piso. Luego, entra a la habitación.

Con la misma mirada con que reconoce a su hija, en camisón de algodón y calcetas largas, agitándose en la cama y gimiendo, distingue los estribos metálicos vacíos, sobresaliendo como extrañas palancas a los lados de la cama: con su frío metálico resplandor, a la luz de tanta fatiga y ansiedad, parecen autorizar el sufrimiento.

-Ay, hijita. -Con la boca seca, la viuda está de pie al lado de la puerta, y su alocución compasiva, sin la suficiente fuerza articulatoria, se disipa en el aire. Su hija, sin notar su entrada, se mece sobre manos y rodillas, entre los resplandecientes estribos, jadea, de cara a la pared, limpiándose el sudor contra el colchón. Le falta el aire, se rueda de costado, agotada y enorme: su vientre protuberante sobresale como la cabeza de un remache entre el delgado camisón. Delante de la cama, una ayudante, no mayor que la muchacha en trabajo de parto, se recoge un mechón de cabello castaño de la mejilla, con los hombros caídos.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]