Ficha técnica

Título: Clarke Street 64 | Autor: Andrew Holmes | Editorial: 451 | Traducción del inglés: Julia Osuna Aguilar | ISBN: 978-84-96822-61-0 | PVP: 19,50 euros |
Páginas: 446 | Colección: http://

Clarke Street 64

EDITORIAL 451

 

El pusilánime Dash, que se convirtió por error en reyezuelo del hampa juvenil, intenta sobrevivir ahora al estresante trabajo de timador al que todos timan. Por su parte, tras perder las riendas de una vida y pasar una temporada en la cárcel víctima de una acusación falsa, Max vegeta en su apartamento colgado de la MTV. Sus vidas mezquinas se cruzan cuando Chick, el delincuente más aclamado del barrio para el que ambos trabajan, secuestra a un niño de seis años.

Pero Chick ignora que Dash proyecta su venganza y que Max aún posee cierta conciencia, lo que, unido, puede provocar una inesperada y terrible tragedia.

 

Prólogo

Ben Snape se separó de su padre en el andén de la estación de metro de Finsbury Park la tarde del sábado 22 de febrero. Ese fue el día en que desapareció el pequeño Ben.

Ben, seis años; Patrick, su padre, treinta y seis. Habían ido a pasar el día a Londres, donde habían visitado la tienda del Arsenal contigua a la estación de Finsbury Park, y ahora estaban pensando en asistir al partido en Highbury. Los Gunners jugarían con los Hotspurs en lo que estaba llamado a ser un derby muy reñido y movidito (como lo es siempre). A pesar de la desaparición de Ben, el partido se jugó. El Arsenal ganó por 3 a 2. Ben llevaba unos vaqueros azules, un plumas azul marino y un gorro de lana recién comprado con el escudo del Arsenal Fútbol Club. En las manos llevaba unos guantes negros de punto y un álbum de futbolistas, como los de cromos Panini.

Sus últimos movimientos conocidos fueron registrados por las cámaras del circuito cerrado de televisión en una grabación a saltos que lleva ardiendo en la memoria colectiva desde entonces, tal y como lo hacen las imágenes estroboscópicas; porque el momento, la verdad, tartamudea.

Fue una cámara del CCT instalada en la explanada principal de la estación de Finsbury Park, por la zona de las máquinas de tiques, la que captó las primeras imágenes de Ben y de su padre. La cámara, una de las seis que cubrían la explanada (de las cuales dos estaban inoperativas aquel día), recogió a Ben y Patrick a intervalos de dos segundos mientras entraban en la estación y se paraban ante la máquina de tiques para dirigirse luego hacia el túnel principal. De espaldas a la cámara, caminaban de la mano, aparentemente tranquilos y contentos, con el partido en mente. Al estar muy próximo el saque inicial, la explanada se veía abarrotada de hinchas del Arsenal, todos de rojo y blanco, todos estroboscópicos por el camino hacia el túnel.

 

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