Ficha técnica

Título:Ciudades radicales | Autor:Justin McGuirk | Editorial: Turner libros | Colección: Noema | Encuadernación: Rústica con solapas | Dimensiones:14 x 22 | Páginas:288 | ISBN: 978-84-16142-13-2 | Precio:22 euros

Ciudades radicales

TURNER LIBROS

Este viaje por lugares extremos en América Latina empieza en México, a la sombra de una inmensa barriada de viviendas sociales de la década de 1960, cuando las colmenas de pisos baratos parecían la solución a la escasez de vivienda. Sigue visitando las villas miseria de Buenos Aires, los cerros de Caracas, las favelas de Río, las casas ampliables de Chile, las laderas de Medellín ahora salvadas por el Metrocable… y diversas iniciativas de vivienda social planteadas con espíritu práctico, creatividad y una mirada al futuro.

Desde mediados del siglo XX, cuando la utopía del movimiento moderno se fue a América Latina para morir, la región se ha convertido en un campo de pruebas para las concepciones más radicales de lo que es una ciudad. Aquí, en el continente más urbanizado del planeta, las ciudades extremas han dado pie a situaciones extremas. Justin McGuirk las ha recorrido y vivido y el resultado es este libro radical, imprescindible para interesados en la política, el urbanismo y las maneras de vivir en el siglo XXI.

«Ciudades extremas es un fascinante recorrido por el continente, una colección de historias que muestran gran habilidad ante circunstancias adversas». Icon Magazine

«Una interesante panorámica del urbanismo activista». Financial Times

«Escrito con elegancia, claridad y gran poder de observación». DEYAN SUDJIC, director del Design Museum de Londres

INTRODUCCIÓN

Sábado, 30 de junio de 1962.

9:35 a. m. El presidente Kennedy llega al proyecto de viviendas sociales.

Visita al proyecto – breve ceremonia.

Encontré esta anotación en el archivo digital de la biblioteca John F. Kennedy, en la agenda de la visita oficial del presidente a Ciudad de México en 1962. Me habían dicho que en ese viaje le habían llevado a ver Nonoalco Tlatelolco, una gigantesca barriada de viviendas sociales, la mayor de su especie de toda Latinoamérica. Y tenía su lógica. En la década de 1960, si uno quería alardear de la modernización de su país, ¿adónde iba a llevar al presidente de Estados Unidos, sino a unas hileras industriales de viviendas que se extendían hasta donde alcanzaba la vista? La mecanización, la movilidad social y el poder económico, todo junto en una única imagen poderosa.

Pero mi fuente estaba equivocada. Unas páginas más adelante, el informe sobre el itinerario de Kennedy dice que el proyecto de viviendas sociales que visitó fue el de Unidad Independencia y no el de Tlatelolco, que por entonces seguía en construcción. Casi puede sentirse la frustración de los anfitriones. Dos años más tarde, la ciudad habría contado con un sitio infinitamente más impresionante que mostrar. Las fotografías de Tlatelolco sacadas cuando se completó, en 1964, están entre las imágenes de viviendas sociales más potentes que yo haya visto nunca. Filas y más filas de megabloques que se yerguen imponentemente sobre la vasta extensión chata de Ciudad de México. Las cuadrículas repetidas de sus fachadas parecían bancos de ordenadores, o las granjas de servidores del futuro.

He aquí la utopía del movimiento moderno, o modernismo, construida a una escala que Le Corbusier soñó pero nunca llevó a cabo. Esta ciudad dentro de la ciudad tenía ciento treinta edificios y proporcionaba quince mil viviendas. En su mejor momento, en Tlatelolco llegaron a vivir cien mil personas. Era el tipo de solución que Ciudad de México parecía exigir para su problema de explosión demográfica alimentado por la industrialización y las consiguientes inmigraciones masivas del campo. Lo que en 1940 era una población de algo más de un millón de habitantes, iba camino de alcanzar los quince millones en 1980.

[ADELANTO DEL LIBRO EN PDF]