Ficha técnica

Título: Camarada Javier Pradera | Autor: Santos Juliá | Editorial: Galaxia Gutenberg | Colección: Ensayo | Género: Ensayo | ISBN: 978-84-15472-30-8 | Páginas: 434 |  PVP: 23,00 € | Publicación: Noviembre de 2012

Camarada Javier Pradera

GALAXIA GUTENBERG

Santos Juliá toma como eje central de este libro los diez años de militancia de Javier Pradera en el Partido Comunista de España (1955-1965) para analizar no sólo la «educación política» de este intelectual, editor y periodista que se convertiría, por encima de todo, en un gran defensor de los valores de la democracia, sino el contexto histórico de estos años, la evolución política y social de un país y de toda una generación: la de los nacidos inmediatamente antes o durante la guerra civil española, hijos tanto de vencedores como de vencidos, que lucharon juntos contra el régimen de Franco.

Camarada Javier Pradera reúne la vehemente correspondencia que éste mantuvo en 1960 con el que había sido su mejor amigo en la clandestinidad madrileña, Federico Sánchez, heterónimo de Jorge Semprún, en la que ambos defendían posiciones opuestas; documentos de archivo; fragmentos de sus memorias inéditas; entrevistas, cartas y una docena de escritos de Javier Pradera relativos a los años de su militancia en el Partido Comunista. Por todos ellos, y por el texto de Santos Juliá que acompaña la edición, pasan su ingreso en el Partido, la rebelión de los universitarios madrileños en febrero de 1956, el año de prisión militar en Alcalá de Henares, la Jornada de Reconciliación Nacional de mayo de 1958, la huelga nacional pacífica de junio de 1959, la sustitución de Dolores Ibarruri por Santiago Carrillo en la secretaría general, el VI Congreso del PCE y los debates de 1963 y 1964 en el Comité Ejecutivo con la expulsión de Fernando Claudín y Jorge Semprún, hasta su silenciosa salida. Diez años cruciales en la historia del PCE, en la vida de Javier Pradera y en la historia de España.

 

Los años comunistas de Javier Pradera

Santos Juliá 

«Fue un fracaso tremendo. Fracasó. Fracasó.» El que repite estas palabras sentado a una mesa de comedor en un modesto piso de Madrid, es Javier. Javier como nombre y, como apellido, Pradera, escribe Rossana Rossanda, que le visita para hablarle de la Conferencia internacional por la libertad del pueblo español que muy pronto, en abril de 1962, habrá de celebrarse en Roma. No lo puede remediar. Han pasado ya más de dos años desde aquel tremendo fracaso, pero su corazón «è rimasto attorcigliato alla huelga fallita del 1959»1, y no por el fracaso mismo de la huelga nacional pacífica que habría de acelerar la descomposición de la dictadura y abrir las puertas a un gobierno de coalición encargado de iniciar un proceso constituyente. Que la huelga iba a ser un sonoro fracaso, Javier Pradera lo había dado ya por descontado y lo había repetido a todo el que quería oírlo y a algunos que se tapaban los oídos; pero que la dirección del Partido Comunista pretendiera convertir el fracaso en éxito manteniendo la misma política, sostenida en una teoría marxista-leninista por la que la «contradicción en primer plano» entre el capital monopolista y el pueblo sólo podría resolverse a través de una acción de masas que derrumbaría la dictadura, descompuesta ya desde su interior; todo eso era lo que no podía soportar en 1960 y lo que dos años después seguía atornillando su corazón a la huelga nacional pacífica, y fracasada, del 18 de junio de 1959.

     Pues como no era Pradera de esos tipos capaces de guardarse para sus adentros las ruedas de molino que en uso de una autoridad o de un poder adquirido sobre la organización pretenden los dirigentes que las masas se traguen y digieran, ni corto ni perezoso había tomado la pluma y cometido la osadía de poner en conocimiento de la dirección del Partido las dudas metódicas que le asaltaban, no por el fracaso de la huelga, sino por la respuesta que a ese fracaso dio el VI Congreso del PCE, celebrado en los últimos días de 1959 en París y que tuvo entre sus resultados, por exceso de confianza, o porque la policía logró introducir a un topo, una redada en las semanas siguientes. No fue un informe lo que hizo llegar a la dirección del Partido, sino, como él mismo escribe, unas reflexiones acompañadas de interrogantes nada retóricos. Era lo que en esta colección de memorias, documentos y textos relativos a los diez años de militancia de Javier Pradera en el Partido Comunista de España, van titulados como «Notas» porque así las define el mismo Javier en el comienzo de sus reflexiones.

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